Dos «rosas antiguas», la damascena y la centifolia, proveen desde la noche de los tiempos las esencias que llamamos «attar» de rosa (por destilación) y aceite «absoluto» (por extracción), presentes en los mejores perfumes del mundo.
La rosa damascena llegó de Siria a Europa en las alforjas, dizque, de algún cruzado. Hoy se cultiva principalmente en Bulgaria, en el «valle de las rosas» (Kazanlak) y en Turquía, en la región de Edirne (antigua Adrianopolis). Leo en internet que sólo el primer pais citado proporciona el 70% del aceite de rosas del mercado mundial. La rosa centifolia es la rosa de Grasse, ciudad provenzal, «capital mundial del perfume», pero también se cultiva en Italia y en Marruecos… Al decir de los que saben de estas cosas, la centifolia deja un regusto a miel del que carece la damascena, más pura, más «rosa». (En cuanto a la rosa cortada – la de los ramos, la del ojal- viaja por un camino diferente, que contaremos en otro post; un camino que lleva de las laderas volcánicas de Ecuador hasta Kenya, y de uno y otro puntos a la gran centrifugadora mundial de la flor cortada: la casa de subastas de Alsmeer, al norte de Amsterdam)
Jean-Paul Gherlain, perfumero – ya octogenario- del portal nº68, rue des Champs Elysées, (frecuentado por esas turistas japonesas que van por la calle dando tumbos, cargadas como mulas con sus bolsas de Gucci, Ferragamo, etc, etc), publicó en 2002 Les Routes de mes parfums :
«…Detrás de cada uno de nuestros perfumes se esconde una musa… Creé ‘Nahema’ pensando en Catherine Deneuve. Esta actriz soberbia, de inmenso talento, me había fascinado en uno de sus películas, «Benjamin o Diario de un adolescente». Catherine aparecía dentro de una jaula dorada con el suelo cubierto de rosas, vestida de seda blanca y los cabellos extendidos, como una aureola… el efecto era perturbador…Mi imaginación daba vueltas en torno a este recuerdo, y acabó convirtiéndose en el hilo conductor que, en 1979, me llevaría a ‘Nahema’. Construí entonces ese perfume como un fragmento musical; quería recrear el ritmo lancinante del Bolero de Ravel: la nota olfativa principal se transformaba poco a poco en una presencia obsesiva. Siempre he sido un apasionado de las rosas, y mi jardín posee unas ochenta variedades…’Nahema’ es una *rosa absoluta, construida sobre un acorde floral que acentúa el arranque, muy intenso, y se apoya sobre un fondo de madera y fruta, matizado por un toque de sándalo. Mi deseo era crear una composición que expresara de forma instantánea la sensualidad de una mujer particularmente refinada, experta en ese juego que consiste en ofrecerse sin dar la impresión de haberse ofrecido por completo… No es por casualidad que todas las creaciones Gherlain acogen la fragancia de la rosa en su composición, pues su poder de seducción ha atravesado los siglos…De la rosa centifolia, que es la rosa de mayo provenzal, a la rosa damascena, menos dulzona, existen alrededor de siete mil variedades. La recolección se hace únicamente en el mes de mayo, hacia las ocho de la mañana, cuando la flor empieza a abrirse y el aroma está en su apogeo…«
(Apud Le goût de la rose, ed.Mercure de France, 2008, pp.61-63. *Con *rosa absoluta quizá se refiere al aceite «absoluto», esto es, al que se extrae de los pétalos utilizando disolventes)
En LRO crece una Rosa x damascena. Procede del esqueje que me trajo un amigo, Radhouanne (jardinero y entendido en olivos) de su casa en Túnez. El esqueje arraigó en una maceta pequeña de arcilla -como las que limpia Catherine en la foto de arriba- rellena de tierra, mantillo y arena. Al año siguiente la planté en una esquina de la casilla, donde florece con profusión durante todo el mes de mayo (*en la foto se ve a un escarabajo, medio anestesiado por el olor, hundiéndose más y más en la corola…)
NOTAS
Además del libro citado, estas dos webs: rosasdebulgaria.com, (compra de cosmética búlgara on-line…más económica, en todo caso, que la de l nº68 Champs Elysées) y westcoastaromatherapy.com, donde se explican con detalle los procesos de extracción del aceite. La expresión «rosas antiguas» queda para otro día (es una larga historia.)









