Climatéricos tomates

Recogidos ayer, sus células siguen respirando, oxidándose y produciendo gases. Así el etileno, que los tomates que han iniciado la maduración (ese rubor en la piel aún verde) sintetizan en cantidad y desprenden discretamente por el aire de la cocina. Los otros tomates, más verdes, perciben el etileno de sus vecinos, y el efecto es que su propia maduración se acelera. También lo haría (acelerarse) en presencia de otra climatérica-fruta/verdura, tal las manzanas, las peras o los plátanos. No las uvas, sin embargo; no los limones, no las fresas… ni siquiera los pimientos, que comparten la huerta de verano con los tomates. Todos se fatigan y producen etileno -¡todos hemos de morir!-  pero estos últimos, los no-climatéricos, no lo producen en suficiente cantidad, una vez arrancados, como para terminar de madurar manteniendo el tipo.
* Los tomates de la foto estarán rojos, rojos como tomates, en dos o tres días. En cuanto a esas grietas que se ven en la piel de alguno,  nada que ver con el estado de maduración, y sí mucho que ver, me parece, con la irregularidad del riego. La tierra está ya muy seca cuando la riego ( tanto como me lo permiten las reservas de agua de LRO: un día sí y un día no). Pero la tierra es arenosa, el agua se filtra enseguida… La mata de tomates, ya contraída de sed cuando yo llego, aunque se refresca, no se sacia.  El agua sube bruscamente (ávidamente) por sus tejidos, y no es de extrañar entonces que los tomates se agrieten.

Para ralentizar la crisis climatérica (=sofocos + emisión de etileno): frío. Pero prolongarles la juventud (ficticia)  será siempre a costa de perder sabor. ¿Vale la pena? No, los tomates de la nevera nunca saben a nada.