Economía circular en el jardín. 1: las bolsas de Ikea

  1. Hojas caídas, que se irán: o bien directamente al compostero; o bien a la zona de grama, para pasarles la segadora por encima, triturarlas, y después vaciarlo todo en el compostero; o bien al fondo del jardín, al pie de un ciruelo (que “Filomena” respetó más o menos), donde se acumulan palés, herramientas, regaderas…
  2. En invierno, al salir a dar una vuelta con los perros, me echo al hombro la bolsa para recoger leña – ramitas secas de almendro, de higuera, con las que encender la chimenea por la noche.
  3. Cepellón de un árbol que quiero trasplantar. La bolsa puede atarse (dobles asas, unas cortas y unas largas). Y el árbol aguanta ahí varios días.
    (4) Cuando la bolsa ya está machacada, de tanto ir y venir, se tira al contenedor amarillo. Pero a alguna todavía le hemos dado un cuarto uso: por debajo del tejadillo de la caseta de los gatos, para asentarlo e impermeabilizarlo.

Pimientos de Herbón, mejor que de Padrón

Primero, el origen del sello de la denominación de origen (o por qué los pimientos se tuvieron que llamar “de Herbón”). Después, el affaire del convento de San Antonio de Herbón (en la foto), con los pimenteiros implicados y un alcalde poco amigo de Patrimonio.

Primera parte: el sello de la DOP (Denominación de Orixe Protexida)

Herbón es una parroquia del concello de Padrón.
Al entrar España en la CEE (1984), el Ministerio de Agricultura actualizó el Registro de Variedades Comerciales de Plantas (BOE de junio 1985) e incluyó entre ellas la variedad “pimiento de Padrón”. Seis meses antes los productores de la zona, más el Agente de Extensión Agraria, más el Conselleiro del ramo, más el alcalde de Padrón, habían solicitado al Ministerio dos cosas: que se hiciera extensiva al pimiento la normativa de Denominaciones de Origen y que se le concediera al Pimiento de Padron su sello correspondiente. Esto a finales del 84. Seis meses después, repito, se publica en el BOE el registro de variedades. El conselleiro vuelve a escribir a Madrid, vuelve a solicitar la Denominación… Otros seis meses más tarde, diciembre del 85, recibe la negativa: porque la variedad “Padrón” ya está inscrita con ese nombre, incluso en el Catálogo Común de Plantas Hortícolas de la Comunidad Europea, a disposición de cualquiera, y no como producto exclusivo de la comarca padronesa (1) ¿Qué pasó en esos primeros seis meses -de finales del 84 al BOE con el Registro en junio del 85? ¿Presión de las grandes productoras del sur y de levante, y de los pequeños/medianos de aquí mismo -los del Salnés, los de Ourense, que querían producir y vender como propios los “pimientos de Padrón”? El hecho es que, por trabas burocráticas relacionadas con el nombre, y bajo todo ello, quizá (¿quizá?) por evidentes intereses comerciales, los grandes productores pudieron seguir sembrando y distribuyendo desde Andalucía, Murcia, Marruecos… esa variedad seleccionada en el XVII por los monjes franciscanos del Convento de Herbón, la misma que habían cultivado desde entonces, sin interrupción, los pequeños productores de su zona de origen, en las orillas del bajo Ulla y el Sar. Pero estos no tiraron la toalla. Propusieron como alternativa “Herbón”, la parroquia padronesa de origen – aunque los concellos productores fueran en realidad cinco: Rois, Dodro, Cesures y Valga, además de Padrón- y los mandamases de Madrid/Bruselas lo aceptaron. En el momento de la concesión del sello -¡2010!- solo tres plantas envasadoras reunían los requisitos del pliego de condiciones.: dos particulares y una cooperativa, la SAT (=sociedad agraria de transformación-) A Pementeira. La otra cooperativa del pueblo, Pimerbón, mucho más grande y más veterana, no se espabiló lo suficiente, no vio claro que, a cambio de cumplir la normativa de la UE, ese fuera el camino para dar prestigio al producto y ganar más dinero con su venta. Ellos, los viejos de Pimerbon (los de A Pementeira aún estaban gateando) habían iniciado los trámites en los años 70, antes de la aplicación de las D.O. a los productos hortofrutícolas, para proteger su “pimiento de Padrón” como “marca “. La tramitación no tuvo éxito. Se inició la de la DOP… Pasaron los años. Y cuando por fin llegó la concesión del sello, de la anhelada denominación de origen, a los de Pimerbón se les pasaron las ganas: había que tener una planta envasadora, con unas medidas determinas -tamaño, acondicionamiento, higiene-, un registro de sanidad al día, aceptar las inspecciones, cubrir papeleo. Ellos querían el sello, sí. El sello nomás, para que nadie les pisara el business. ¿Pero el sello a cambio de nada…? (Sobre Pimerbón y esta tradición -tan enxebre- de ir cada uno a su bola, hasta el punto de no tolerar “intromisiones”, véase más abajo, 2ª parte). Quedaron fuera de la DOP, y -por lo que leo en la prensa- ahí siguen. Prefieren vender a 5 euros el ciento (por ejemplo) y quedarse ellos con 4 (*pero esto es pura hipótesis mía, un decir, para tratar de entender por qué lo hacen; .el euro? restante cubriría el envasado, sin el sello de la DOP) que vender a 8-9 euros con el sello -o 6 si es granel-, pero no quedarse ellos más que con 4, con 3?, porque con los otros 4 habría que pagar los gastos, mucho más altos (inscripción en el Consejo Regulador, transporte a puntos de venta más alejados etc). Eso sí: se vendería mucho más, incomparablemente más. Y por tanto la ganancia, si la apuesta se mantiene, y si todos reman a la vez, también sería mayor. Tanto mayor, de hecho, cuantos más se sumaran a la DOP.
Pero que no todos ven las cosas de la misma manera, está claro. Algunos de los que no quieren el sello venden sus pimientos por ahí, a los restaurantes, o incluso a pie de carretera, como Ramona Boga:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/santiago/2018/07/19/vender-pimientos-pie-carretera-n-550-padron/0003_201807S19C5991.htm

¿Qué hacer, entonces? En un súper yo solo compro pimientos con la DOP. Única y exclusivamente. A Pementeira, Carmucha, Evangelina… Quedan descartados, por inconcebibles, los “pimientos de Padrón.de-vaya-usted-a-saber-dónde”, y me da igual que estén a mitad de precio, o que el productor me subestime como consumidora asegurándome que “¡ninguno pica!”. Para eso me los compro do Couto (zona de Ferrol), que son siempre dulces y tienen su propia Indicación de Origen. Menos aún que inconcebibles -no debiéramos ni reparar en su existencia- son los pimientos “tipo Padrón” de marcas blancas: a 0,87 euros la bolsa de 200 gr de Carrefour, por ejemplo. ¿Qué le habrán pagado al productor para poder vender ellos a ese precio y tener aún margen de ganancia? ¿Serán pimientos robados? Lo mismo el aceite, lo mismo la leche… Subastas a la baja, precios por los suelos, y entre los clientes que compran los 200 gr a menos de un euro, fijándose o sin fijarse, siempre hay alguno que después te larga el discurso de la globalización, la burocracia de Bruselas, la transición ecológica o el vivamos como galegos!
Por último, si voy a Padrón, o a la zona de Santiago, me parece bien aparcar un momento en el arcén y comprárselos a Ramona in situ (2). Pero no estoy nada segura de que a esta señora le salga a cuenta estar ahí achicharrándose junto al asfalto (ya sin entrar en el fondo del asunto: el daño que históricamente nos hemos hecho los gallegos entre nosotros yendo cada uno por libre y no pensando más que en el corto plazo). Porque esto de parar a comprar pimientos de un cesto -un cesto precioso, por cierto, hecho de tiras de castaño- lo puedo hacer un día, un día de verano, una excepción. En casa de mis padres, sin embargo, se comen pimientos todas las semanas, desde finales de mayo hasta octubre. Son muchas bolsas, me parece… Todas con el sello de la DOP Pementos de Herbón. Y si ese día no los hay certificados, ni de Herbón ni do Couto, pues nos pasamos sin ellos. Compramos otra cosa. Unos pimientos italianos, por ejemplo, que también están muy ricos fritos.

Web de A Pementeira, para compras on line (*atención a los bombones con mermelada de pimiento): https://www.lospimientosdepadron.com/es/15-productos.

Segunda parte: el affaire del convento de Herbón

Sobre Pimerbón pesa una larga y negra sombra, que ellos mismos, los viejos cooperativistas, parecen querer olvidar. No les faltan motivos. Pero todo lo que sucedió está en la prensa de la época y, por tanto, en internet. 2011, 2012, 2013. El convento de Herbón, atendido por los últimos tres frailes franciscanos que aún quedaban en él, permitía usar sus instalaciones a varias asociaciones de la zona: desde os Amigos do Camiño a una asociación que trabaja con niños en riesgo de exclusión social (Viravolta), a los ecoloxistas locales de Sementar, etc. En 2011, con el padre prior al frente, se plantearon solicitar el registro del convento como Bien de Interés Cultural (BIC), con el objetivo de obtener fondos para su restauración y de ponerlo a salvo – el convento y su entorno- de futuras y más que probables especulaciones inmobiliarias. Redactaron un informe completísimo, acompañado de un proyecto de reforma, y lo mandaron a la Dirección Xeral de Patrimonio que, de entrada, lo acogió con entusiasmo. Pero la máquina se paró enseguida… y fueron los pimenteiros de Pimerbón, justamente, quienes se encargaron de hacerla parar. En el origen: un exconcejal del PP, presidente de la cooperativa, con un invernadero ilegal y hasta una orden de derribo. Más el alcalde, también del PP. Declaraciones incendiarias desde la propia alcaldía sobre el horror que iba a ser la catalogación del monasterio como BIC. ¡Les obligarían a tirar sus invernaderos y chabolas contiguos al muro del convento!, ¡les obligarían -esos entrometidos de Santiago, o de Madrid, o de Bruselas- a rodear con setos de tuyas los invernadoiros! ¡No podrían mover ya “ni una piedra”!

Los frailes empezaron a recibir amenazas telefónicas. Amenazas muy serias, calumnias, groserías. Les envenenaron a los perros dos veces. Simba, el labrador, y Alma, una pastora alemana. La primera vez el prior salió zumbando al veterinario de Santiago y los salvó a ambos. A la segunda -cuadriplicada la dosis de estricnina- consiguieron cargarse a Alma. Una cadeliña, Alma, entrenada para trabajar con niños con discapacidad y enfermos de Alzheimer. Y siguieron las amenazas. El mal rollo entre productores de la DOP y los de Pimerbón. A Evangelina le cortaron tres mil plantas de uno de sus invernaderos… La Comisión Territorial de Patrimonio de La Coruña, con todos los informes previos a favor de la concesión del BIC ( y con un único miembro de la comisión descartándose: Carlos Amoedo Souto, ahí queda su nombre) ¡se declara en contra de la concesión! El padre provincial de los franciscanos también dobla la rodilla ante las presiones: cierra el convento -después de 600 años de ocupación- y manda a sus frailes al Cebreiro. Y cuando ya la guerra parecía perdida, aparece la Xunta. La Xunta, cual deus ex machina, en septiembre de 2013, con el convento cerrado solo un mes antes, lo declara por fin Bien de Interés Cultural, “sin que ello afecte a los invernaderos de pimientos de la zona”.

A finales de 2020 salieron a licitación pública las obras de reforma del claustro. Cuatrocientos veinte mil euros de presupuesto. (Los 700.000 mil apalabrados con el Ministerio de Fomento en 2011 se perdieron, por andar haciendo el mafioso).
El alcalde que tan activamente ayudó a sembrar la discordia -y que, según se lee en algún periódico, recibió “varios toques” desde las altas instancias del partido- fue reelegido, con toques o sin ellos, en 2015 y en 2019. Esta última vez con mayoría absoluta. No pierde ocasión de bramar contra Patrimonio (véase vídeo en youtube), pero corre un tupido velo -ayudado por la entrevistadora- sobre el affaire del convento.
Donde había tres plantas envasadoras de la DOP Pimentos de Herbón ahora hay ocho.
Los franciscanos volvieron en 2015 con un nuevo padre prior, de 71 años. Un tío tranquilo. Su antecesor sigue en el Cebreiro, en Santa María la Real. Tiene con él a Simba. Atiende con otros frailes a los peregrinos y da gracias a Dios cada mañana “polo irmán sol, pola lúa e as estrelas” (3)


NOTAS

(1)https://mediorural.xunta.gal/sites/default/files/produtos/pregos/Pliego_de_Condiciones_Pimiento_de__Herbon_julio_2009.pdf
(2) Ya no se puede, me temo: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/santiago/2021/06/13/carreteras-permite-venta-pimientos-herbon-junto-n-550-padron/0003_202106S13C8998.htm
(3) Fuentes (selección):
26/7/12-Alma murió en la guerra sucia:https://elpais.com/ccaa/2012/07/25/galicia/1343244562_530370.html
21/5/2013- ¿Ajustes de cuentas?:
https://www.elcorreogallego.es/hemeroteca/destrozan-herbon-plantacion-pimientos-dos-invernaderos-PMCG807989
31 julio 2013. Los franciscanos se van: https://elpais.com/ccaa/2013/07/31/galicia/1375300733_191115.html
La asociación “Sementar” se desvincula:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/santiago/2012/01/27/declaracion-bic-convento-herbon-aviva-enfrentamientos/0003_201201S27C10994.htm
Declaración BIC:
https://www.elcorreogallego.es/hemeroteca/convento-herbon-es-forma-oficial-interes-cultural-GOCG828619
Se aprueba la restauración: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/santiago/padron/2018/08/05/aprobada-restauracion-claustro-convento-franciscano-herbon/0003_201808S5C8991.htm

No hay en internet, o yo al menos no la encuentro, declaración alguna del alcalde ni del Presidente de Pimerbón, ni de ninguno de los que tan insidiosamente se opusieron a la protección del convento y su entorno.
En la web de la asociación de antiguos alumnos del convento hay mucho material útil: exherbón.org/peche.html

Four roses bourbon

Whisky de maiz destilado en Kentucky, patria del bourbon, que sigue siendo el nombre del condado (Old Bourbon), antigua propiedad de Rey Cristianísimo. Chicha de maiz -que no de cebada/trigo- y agua de los arroyos que alimentan el Salt River. No hay más receta, por mucho que se quiera rascar: que si se le añade un poco de cereal malteado, que si las barricas, la personalidad de la madera…
( Maiz y agua. ¿Y qué otra cosa iban a hacer ahí?, decía con retintín impertinente mi difunto tío Fernando, bien agarrado a una copita de Pedro Ximénez.)

El litro del 4 Roses está a 20 euros en el Carrefour. Lo mismo, o algo menos, que un whisky escocés bueno -un J.Walker Black Label- pero, en mi opinión, es más rico. Más dulce.
Y sobre esto de los destilados: ¿es posible que esté leyendo demasiado a Patricia Highsmith? No hubiera sobrevivido a estos tiempos de bien-pensance. Dicen que era intratable. ¿Por qué? ¿Por no hacerse ilusiones con nada, como una Houellebecq de los 50? ¿Porque le gustaban los gatos -a Houellebecq los perros-, los caracoles, las flores, el whisky, y prefería la suma de lo anterior, más su biblioteca, a la compañía humana? Que bebía como una esponja. Pues muy bien. Como todos sus personajes. Es decir, como todos los personajes de todas las novelas negras anteriores a la bien-pensance. De hecho, se aprende bastante de licores y destilados (su liturgia, sus tiempos) prestando atención a lo que escribe. El pernod, por ejemplo, sale constantemente en la serie de Tom Ripley.

Pienso, como mi tío Fernando, que nada se compara al vino, es decir, al universo del vino. Pero también que “no hay que excluir ningún placer por principio”, como le contestaba Casanova a Restif de la Bretonne en La nuit à Varennes. Así que empiezo a beber destilados. Metódica, rutinariamente. Todas las noches a la cama con un copazo. Antes me leo a fondo las etiquetas. Busco las webs de cada destilería, tomo notas. Me voy preparando para el salto al mundo del cóctel. Paralelamente, me he hecho una lista de las novelas de Pat que aún no he leído. Por desgracia, de lo publicado en español de Joseph Roth, otro santo bebedor, ya no me queda nada por leer. Tampoco de Houellebecq. Recomienzo Hotel Savoy, una de mis favoritas .)

Viola egglestoni, endemismo de las orillas de Salt River , Kentucky



Pipas de calabaza &Co.: técnica del remojo

Punto de partida: tenemos prisa.
Para adelantar la germinación de las semillas se dejan una noche (o un poco más) en un vaso de agua tibia. La técnica funciona con todas las semillas hortícolas un poco grandes y de tegumento duro: cucurbitáceas y leguminosas. En condiciones normales, en siembras directas en el exterior, la humedad y el calor primaveral de la tierra habrían reblandecido esa piel que recubre el embrión. Así fue o parecía que iba a ser al comenzar abril. Sin embargo, el frío intenso de finales de mes (al que -hay que decirlo- nos habíamos ido desacostumbrando las últimas primaveras) se lo ha hecho pasar mal este año a las siembras y plantaciones precoces, y eso a pesar del tinglado de campanas de plástico y túneles que montamos en la huerta. Las patatas, por ejemplo, se nos han helado por primera vez en doce años. Berenjenas , tomates y pimientos (estos últimos plantados diez días más tarde), se helaron solo parcialmente y ya están rebrotando con fuerza. En cuanto a las cucurbitáceas, alegremente sembradas por Semana Santa en los montones de hierba para compostar… aurevoire! (1)
Lo dicho. Para recuperar el tiempo perdido las pipas de calabaza y calabacines (y si se quiere, aunque son más pequeñas y, mojadas, se pegotean entre ellas, de pepinos + sandías/melones) se ponen a hidratar 12- 24 horas y después se siembran en un recipiente cualquiera. Semisombra. Dos tercios de fibra de coco y un tercio de tierra limpia. O mitad y mitad… Germinará igualmente. Y si la siembra la hubiéramos hecho a cubierto y quince o veinte días antes, como el año pasado (2), incluso valdría con usar solo fibra de coco, contando con repicar después la plántula a un sustrato más rico. Pero ya vamos mal de tiempo; si queremos catar los calabacines antes de la Virgen de Agosto (fecha de referencia muy usada por aquí), no hay ni que pensar en repicados: hay que quemar etapas. ¿Y por qué no repetir la siembra directa, que siempre va también? Para no jugármela dos veces, en este caso (ahora, ya pasada la primera mitad de mayo) con el deambular del grillotopo en celo… Solo cuando las plantas tengan cuatro hojas las llevaré a la huerta, rompiendo por abajo el cubilete/recipiente donde las he sembrado, de modo que puedan salir las raíces pero quede el cuello protegido con esa especie de cinturón defensivo/bufanda de plástico -a modo de Detente Grillotopo.

NOTAS
(1) Tiempos de germinación y temperaturas medias requeridas, según Jerôme Goust (Le plaisir de faire ses graines, éd. de Terran, 2005):
Cucurbitácas, en general: 10 días, entre 20-25º
Judías: 7 días, entre 15 y 30º (guisantes, 8 a 24º)
(2) https://laramadeoro.com/2020/05/02/semilleros-de-la-cuarentena/

Prados (1)

Después de la lluvia y el frío, el tercer factor que decide quién -qué flor- ha de adelantarse o rezagarse, asomar ya o esperar turno, cuándo sí y cuándo no, es el rebaño de Wasa. Según por donde lo lleve -que no “lo lleva”, en rigor, sino que “lo deja quedar por ahí” mientras él se va a sus otros business en el pueblo, para desesperación de Miguel Manduca, cabrero de la antigua escuela- así la colcha de flores será de una u otra altura, de uno u otro color. Pero Wasa lleva ya tres meses sin venir al prado. Pregunto y me dicen que ha trasladado el rebaño a otra zona del pueblo, por donde el Punto Limpio. Por eso el prado, este prado de detrás de casa, estercolado a fondo durante el otoño pasado, crece más que otras veces. Ni lo ramonean ni lo pisan. De momento (y hasta cuándo, no lo sé) ha dejado de ser “prado de diente”.

No hablo de las gramíneas – las cebadillas, la grama…- tan evidentes que pasarían desapercibidas, pero imprescindibles en la trama del prado, y tenaces y hasta machaconas, como la línea del bajo continuo. Acompañando esa línea hay un fondo dominante de flores que varía de año en año y de trecho en trecho. Aquí arriba, esta primavera, es de llantenes. Abajo será de gallocrestas (1), ya empezando a abrirse. Vendrían a ser como los acordes de la línea del bajo: con la grama y las cebadillas envuelven la floración de las especies que se enseñorean del prado, menos abundantes pero más aparentes, y repetidas con una lógica oculta (una física y una química) de la que es principal sospechoso, insisto, el rebaño de Wasa. Coquetas como las collejas y otras parientes silvestres del clavel, por ejemplo, cuyo nombre tendría que buscar en un manual (2), o fachendosas como una viperina (una malva, una borraja, una cañaheja abierta o a punto), estas son las flores que llevan la voz cantante. En algunas hondonadas, sin embargo, y de forma más clara en las cunetas -por breves que sean- el esquema del bajo continuo +solistas se sustituye por un cuarteto de arvejones, margaritas, últimos jaramagos y primeras amapolas en la parte alta, todo él sostenido, a ambos lados, por esa especie de espuma que son las hojas de las férulas, de los hinojos.

NOTAS
(1) Bartsia trixago, en sus dos formas: amarilla o blanca y rosa. ( Flora de Madrid, Javier Grijalbo, 2019)
(2) Silene scabrifolia. Ibidem

¡Capullos!

Los capullos, en general, se parecen mucho entre ellos. Cuando uno dice “¡capullo!”, inmediatamente se piensa en un “capullo de rosa”. Esto es así. Y sin embargo, hay capullos y capullos. Sin ir más lejos: entre las fotos que aquí se adjuntan se ha colado una que no se corresponde con ningún capullo de rosa. El impostor vive camuflado entre los otros, engorda como ellos, se moja con la lluvia, se tuesta con el sol, y los pulgones lo mordisquean sin hacer distingos. ¿Podría pasar por lo que no es (un capullo-capullo de rosa)? 
Estos son los nombres, desordenados, de los 6 capullos-capullos: rosa de Banks; rosa Cartuja de Parma; rosa Pierre Ronsard; híbrido moderno sin pedigrí (que estaba en el jardín cuando llegamos y ahí se quedó); rosa Centenaria de Lourdes y  rosa Zephirine Drouin; a los que se añade un séptimo capullo, el impostor.
El test consiste en:
1. Descubrir el capullo que no es de rosa.y llamarlo por su nombre (¿?)
2. Nombrar las seis rosas. Esto es, ponerle a cada foto su etiqueta. 

Algunas pistas: el rosal de Banks, como todos los rosales-liana, se adelanta en la floración a los arbustivos; Centenaria está plantada mirando al norte y al este (ergo, va más lenta); el híbrido sin pedigrí, como buen moderno, anda muy estirado y florece cuando quiere.

 
 

Estación de las retamas

Y de los cantuesos. La foto es de hace diez días; hoy estas retamas –Cytisus scoparius– tienen, además de los penachos de flores, penachos de legumbres del tamaño de un meñique, fácilmente distinguibles de las de otras retamas/genistas/piornos porque son negras (al madurar; inicialmente verdes, como todas), aplastadas y cubiertas de una ligera pelusa blanca. Ha llovido bastante ayer y algo, aunque menos, entre el martes y el miércoles pasados. Hay charcos que aguantan durante semanas, en especial allí donde, bajo la tierra, se esconde un lanchón de granito que impide que el agua se filtre de un día para otro. Y si aguanta la lluvia en los charcos, la primavera se hincha a ojos vista. El hilo musical va variando. Es un croar de ranas a primera hora; un zumbido de insectos a mediodía (entrecortado de chillidos por el cielo: un gavilán, seguramente, como el que recogimos hace tras años con un ala partida, y que terminó en el hospital de Grefa); un todo orquestal de grillos por la tarde; y siempre las lagartijas removiendo la hojarasca, el cuco y las tórtolas turcas en el alcornoque del vecino (Bernabeleva, el de los vinos), y siempre el ir y venir de los rabilargos, menos garrulos que las urracas, sus primas hermanas, que se reservan las parcelas del pueblo, o contiguas, pero que nunca hemos visto por aquí, es decir, monte adentro.
He escrito que la foto es de hace diez días. Añado que esa ladera da al norte. Que el monte que se ve detrás es el cerro Guisando. Que lo que no se ve, porque crece entre las matas, son las encinas jóvenes, que ya germinan y brotan. Que ya se adivina un encinar en ciernes. Algún pino piñonero también. Algún enebro, más raramente. Está escrito en algún post antiguo: LRO ardió hace más de quince años, poco antes de que la compráramos, y que precisamente por eso pudimos hacerlo (comprarla, porque estaba en precio). Toda la zona ardió. Pero estas retamas y estos cantuesos, y en otras zonas las jaras y jarillas, los terebintos, y bordeando los charcos, los majuelos, las zarzas, endrinos… sujetan la tierra y la enriquecen, y en un momento dado, si uno las busca (y sabe lo que va buscando), las encuentra. Encinas naciendo. Chaparros de veinte centímetros, o menos aún. La nieve de enero seguro que les ha venido bien. La misma nieve, claro, que destrozó las ramas de las encinas más altas.

A joy for ever

De los recuerdos, de los viajes, durante las noches de insomnio. Alegría para siempre : garrafa de vino bajo la copa de un tilo (Viterbo, 2017).


A thing of beauty is a joy for ever:
Its loveliness increases; it will never
Pass into nothingness; but still will keep
A bower quiet for us, and a sleep
Full of sweet dreams, and health, and quiet breathing.
(…)
yes, in spite of all,
Some shape of beauty moves away the pall
From our dark spirits.

(J. Keats, Endymion, 1818)


Fuego amigo

El permiso de quema que nos han expedido los guardas forestales caduca el día 10. Ramas y árboles destrozados por la nieve en enero: todo ha de arder ahora, mezclado con los sarmientos de la poda.. En LRO van ya ocho hogueras. Escojo fotos del fuego nº5 y del nº7 La leña al fondo, para el próximo invierno. Se picará cuando se pueda… Una pila de leña por cada fuego (nº 1, nº 2…), pero la cadena de la motosierra no puede con tanto, hay que afilarla de cada vez (Aprovecho para darle las gracias -gracias infinitas- a Mohamed B., que se compró la máquina de afilar para no tener que hacerlo a mano, que nunca queda igual de bien, o no tener que pagarle a Cipriano, el del polígono, que cobra 5 euros!! por cada afilado. Se la dejo quedar en el bar donde desayuna y la recojo bien afilada al día siguiente)