Parole, parole, parole!

“Existe buena voluntad para llegar a un acuerdo…existe predisposición para acoger todos los cambios posibles…” (Samuel Juárez, Delegado del Gobierno en Galicia, sobre el proyecto de encauzamiento del río Sarria, en “El progreso”, 13/03/2014).

Para el que no esté muy al tanto del intríngulis: en el vídeo que sigue Alberto Lupo  es un miembro de la Confederción Hidrográfica, y Mina representa a la Plataforma Sarriana polo Río:

 

Noticias desde Sarria

  • Se han presentado escritos de denuncia a diferentes organismos. Uno de ellos, por infracciones graves de la normativa de protección del Camino Francés (Ley de protección de los Caminos de Santiago en Galicia).  Con estas denuncias “in mente”, con la campaña mediática ganada por la Plataforma, y con los árboles del río protegidos físicamente noche y día… los ingenieros y los políticos han empezado a tantear a los defensores del río, en un tono ligeramente diferente al de hace un mes.
  • Primero, la Confederación Hidrográfica Miño-Sil. Hubo reunión el martes entre los dos ingenieros responsables de la obra y varios miembros de la Plataforma. La propuesta de éstos pasa por cambiar el 85% del proyecto (proteger todos los árboles y los tres puentes antiguos). Los ingenieros fueron muy amables. Veremos cómo son después de eficaces. Hablarán con su presidente, y ya si eso nos llaman…
  • Segundo, los políticos:
    -El alcalde sigue dale que dale…aunque parece que empieza a perder fuelle.
    -Pero el Conselleiro de Medio Ambiente ha tenido que comparecer en el Parlamento Galego para explicar lo que está pasando en Sarria. De su intervención podemos quedarnos con esto: que el hombre estará muy atento a que no se dañe “el medio ambiente”, pero también a que “no se mienta ni manipule”.  Bueno, la Plataforma le ha contestado con una “carta aberta” ya publicada en el facebook. Está en gallego, pero creo que se entiende estupendamente (https://www.facebook.com/salvemosoriosarria)
    -El Delegado de Gobierno en Galicia ha asomado la cabeza. La obra depende en última instancia del Ministerio de Medio Ambiente, en el que se se integran las confederaciones hidrográficas.  Las declaraciones de este señor son insustanciales (parole, parole..). Dice que se pueden hacer “ajustes”, que hay buen rollo por su parte, pero que un retraso en la ejecución de las obras podría poner en peligro “la recepción de los fondos europeos”…
  • Y alguna noticia más, buena:
    Adega, una importante asociación ecologista de ámbito autonómico, ha propuesto la catalogación del bosque de ribera del malecón como “formación arbórea senlleira” (destacada).  Por desgracia,  sólo lo muy excepcional, lo catalogado y etiquetado, parece estar mínimamente protegido en nuestro pais, y los árboles urbanos, incluidos en el casco urbano son los que menos protección tienen. No se entiende por qué, pero esto es lo que hay a día de hoy.  Sea como sea, la iniciativa de Adega puede ayudar a salvar estos más de 170 árboles, porque, si se acepta su tramitación, habría que paralizar cautelarmente cualquier obra en el río durante seis meses. http://adega.info/web/novas.php?id=143&idioma=gl&sec=209
  • Siguen convocándose caceroladas cada poco tiempo, repartidas por diferentes barrios para que nos les toque siempre a los mismos el barullo. Sigue actualizándose el facebook, mandándose notas a la prensa. Mientras sólo haya “parole”, por muy dulces y susurrantes que empiecen a ser, los miembros de la Plataforma seguirán ojo avizor (…Caramele, non ne voglio piú!…)
  • Avanza la primavera y todo se está poniendo precioso.

Para firmar la petición de detener las obras:
http://www.change.org/es/peticiones/confederaci%C3%B3n-hidrogr%C3%A1fica-mi%C3%B1o-sil-concello-de-sarria-una-pr%C3%B3rroga-que-permita-la-reconsideraci%C3%B3n-del-plan-de-adecuaci%C3%B3n-de-cauce-y-ordenaci%C3%B3n-de-m%C3%A1rgenes-de-los-r%C3%ADos-sarria-y-celeiro-1a-fase

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Keep calm

1655901_674558195915674_1678698584_nNoticias desde Sarria:

  • No se va respetar la fecha del 28 de febrero como inicio del período de cría. Legalmente, por lo visto, los madereros disponen de todo el mes de marzo para talar. Las garzas ya han empezado a criar; al mirlo acuático le han hecho fotos acarreando material para su nido; las yemas de los alisos se hinchan de hora en hora, los sauces florecen…
  • Se siguen haciendo turnos en la isla las 24 horas del día, para que los árboles no se queden solos en ningún momento.  Los hosteleros de la zona cuidan de los miembros de la plataforma que siguen allí; les han llevado una tartera de callos, empanadas, fruta…Cada mañana el estanquero acerca la prensa y el panadero el pan. El dueño de la papelería les ha llevado libretas y bolis. El ferretero ha ayudado a la instalación del tinglado que les protege de la lluvia.
  • Fuera de la isla, o yendo o viniendo, hay mucha gente trabajando. Cada pocas horas se actualiza el facebook. Hay que escanear textos de la prensa, seleccionar fotos, redactar, revisar una y veinte veces lo redactado. Hay gente leyéndose las directivas europeas, las normativas de la Xunta sobre protección del Camiño de Santiago, estudiándose hasta el último detalle del Proyecto. Hay que resumir, traducir al castellano o al galego, repartir textos para que se lean y revisen antes de mandarlos a la prensa.  También se están preparado unos textos en francés, inglés, y alemán, para que los peregrinos que deambulan despistados por la zona no pierdan detalle. Ayer se enviaron varios comunicados y solicitudes de información (a la Confederación Hidrográfica, Secretaría de Estado de Medio Ambiente, Dirección Xeral de Protección da Natureza da Xunta de Galicia, etc), y se está estudiando la presentación de una querella por delito medioambiental.
  • A los miembros de la Plataforma el Alcalde unas veces los llama “perroflautas” y otras veces “intelectuales”.  Sus declaraciones, como las de algunos de sus defensores en los comentarios a las noticias on-line, suelen ser muy divertidas.
  • Todos son conscientes de que la presencia de gente en la isla y en las orillas debería terminar cuanto antes: no es bueno mantener esa presión sobre el río. ¿Qué hacer, sin embargo?. En el momento en que los miembros de la Plataforma se marchen, las motosierras regresarán.

Para apoyar a la Plataforma, firmando su petición de paralizar las obra:
https://www.change.org/es/peticiones/confederaci%C3%B3n-hidrogr%C3%A1fica-mi%C3%B1o-sil-concello-de-sarria-una-pr%C3%B3rroga-que-permita-la-reconsideraci%C3%B3n-del-plan-de-adecuaci%C3%B3n-de-cauce-y-ordenaci%C3%B3n-de-m%C3%A1rgenes-de-los-r%C3%ADos-sarria-y-celeiro-1a-fase

Imágenes e información: https://www.facebook.com/salvemosoriosarria:

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¡Perrea, perrea!

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Noticias desde Sarria:

  • No se puede descansar en el río ni un minuto, al menos hasta mañana viernes. Después habrá que ver si la Confederación y las autoridades respetan el plazo legal de cría y anidamiento, que empieza YA.
  • Unos descerebrados se han dedicado a cortar los cables de la luz del malecón. Se llevaron sus propias motosierras, para no desentonar, y de camino, haciendo el gañán, le han hecho heridas (no sé cómo de graves) a dos alisos.
  • Ni el martes ni el miércoles los madereros han encendido las motosierras. Han retirado los troncos de los siete que talaron el lunes (una explanada, un hueco color arena, tristísimo, que se ve al fondo en algunas de las fotos recientes).

Por favor, hay que seguir firmando y difundiendo, siempre en el mismo link de change.org (barra lateral, a la derecha).

Aquí va el link al album completo de Sabelusca Fusca y sus preciosos canes, publicados hoy en la web de la plataforma:

https://www.facebook.com/salvemosoriosarria?ref=stream

 

Gracias, Señor Ministro

  •  CARTA PUBLICADA HOXE NA SUA WEB POLOS MEMBROS DA PLATAFORMA SARRIANA QUE PASARON A NOITE NO RÍO, PELADOS DE FRIO E A OSCURAS:
    Sr. Ministro de Medio Ambiente, Sr. Arias Cañete: coma un máis dos 2.000 membros da Plataforma Sarriana polo Río quixera agradecerlle sinceiramente a nova medida de aforro enerxético que o noso Goberno debeu adoptar no Consello de Ministros de urxencia, que supoño foi convocado esta pasada madrugada ante a gravidade das actuacións dos que nos encadeamos ás nosas árbores. Sí, esa medida de apagar as farolas do Malecón do Río Sarria (Lugo) desde a 1:12 desta madrugada. Non sei se o aforro enerxético será moito pero é benvido sobre todo para os que pasaron a noite na nosa illa e coa súa nova medida poideron durmir mellor. Consultada ó longo da Noite a Policia Local de Sarria e a Garda Civil da cidade de Lugo parece que os motivos do apagón quedaron claros, claros como o día que xa amanece. Por todo o dito comprométolle que nas vindeiras eleccións europeas o meu voto irá para a candidatura que vostede encabeza, irá sí, irá polo váter abaixo. Ao seu dispor, agardámoslle na illa. Todo o que vai acontecer só vostede o poderá evitar.

noite no río

POR FAVOR, FIRMEN y SIGAN DIFUNDIENDO. AYER TALARON SIETE ARBOLES. QUEDAN 171 POR SALVAR DE AQUI AL VIERNES.
Y EL QUE ANDE  POR LA ZONA, POR LUGO, POR  MONFORTE….EL QUE PUEDA ACERCARSE AL MALECON DE SARRIA, QUE SE ACERQUE. POR FAVOR.

S.O.S: llegan las motosierras al malecón

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Hoy a las seis de la mañana varios miembros de la Plataforma Sarriana polo Río han empezado a encadenarse a los alisos que el controvertido Plan de Encauzamiento pretende eliminar. Tras semanas de movilización y recogida de firmas, y a pesar de la multitudinaria manifestación de ayer, ni el alcalde ni la Confederación Hidrográfica se han inmutado. Hay información sobre el acto de ayer en la La Voz de Galicia, El Progreso de Lugo, y en la sección Galicia de El Pais
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/02/23/galicia/1393188313_252542.html

Hoy es día 24 y el 28 se les acaba el plazo legal para cortar los árboles; después empieza “oficialmente” el período de cría de aves… ¡como si los mirlos, currucas, lavandeiras, supieran leer las ordenanzas y las normativas de la Xunta!; si no paramos esta tala irracional e  injustificada,  el día 1 de marzo -aparte de los nidos  ya destruidos-  ni los pájaros, ni las ranas, ni ningún bicho viviente, tendrán ya donde meterse. Y habrá un bosque de ribera menos en el planeta. Menos alisos limpiando el aire, nitrogenando el suelo, haciéndonos la vida más hermosa a los ciudadanos.

En la página de la Plataforma (https://www.facebook.com/salvemosoriosarria?ref=stream) se reproduce el manifiesto que se leyó ayer al término de la manifestación. Si alguno de los que se dejan caer hoy por aquí todavía no ha firmado, por favor, firmen hoy, ya mismo, en este link:
http://www.change.org/es/peticiones/confederaci%C3%B3n-hidrogr%C3%A1fica-mi%C3%B1o-sil-concello-de-sarria-unha-pr%C3%B3rroga-que-permita-a-reconsideraci%C3%B3n-do-plan-de-adecuaci%C3%B3n-de-cauce-y-ordenaci%C3%B3n-de-m%C3%A1rgenes-de-los-r%C3%ADos-sarria-y-celeiro-1a-fase

Nos acaba de entrar un sms urgente  de los “encadenados”, que llevan ya unas horas en el río,  con el culo y la espalda helados.  El maderero (el contratista) acaba de llegar con sus operarios, y ya han sacado las motosierras.

Todo el que quiera acercarse por allí a incordiar será bien recibido.

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DOCE HORAS DESPUES DE SUBIR ESTE POST, LA COSA ESTÁ ASÍ:  POR LA MAÑANA  LOS MADEREROS CONSIGUIERON TALAR UNO DE LOS GRANDES ALISOS, PERO LA PRESENCIA DE LA GENTE ENCADENADA LES IMPIDIÓ SEGUIR. A PRIMERA HORA DE LA TARDE VOLVIERON.  A PESAR DEL PELIGRO PARA LA GENTE QUE ANDABA POR ALLÍ, TALARON  SEIS ALISOS MÁS, MIENTRAS UNAS CIEN PERSONAS LES PEDIAN A GRITOS DESDE EL MALECÓN QUE APAGARAN LAS MOTOSIERRAS. NO LO HICIERON.  AHORA ESTÁ LA GUARDIA CIVIL CONTROLANDO LOS ACCESOS  Y ES DE ESPERAR QUE MAÑANA RESULTE MUCHO MÁS DIFICIL LLEGAR AL RÍO. LA NOTICIA HA SALIDO YA EN EL TELEDIARIO DE LA SEXTA Y EN CASI TODOS LOS PERIODICOS (http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/02/24/galicia/1393266299_721881.html)

¡POR FAVOR, FIRMEN LA PETICIÓN Y SIGAN DIFUNDIENDO!.

El misterioso cadáver del Château des Penthes

arbre à penthes
Basado en hechos reales.

Este árbol  fue plantado hacia 1870 en  Ginebra, en el parque del Château des Penthes (entonces  privado, hoy público).  La mañana del  seis de octubre de 1993, a eso de las 10:15, un estallido  salvaje se dejó oir por el vecindario.  Cuando las fuerzas del orden llegaron al castillo,  del árbol quedaba lo que se ve en la foto. Cuarenta y tres metros cúbicos de astillas habían salido volando por los aires (literalmente), para ir a caer  sobre  determinado inmueble de la ciudad….

Preguntas:

1.  El árbol en cuestión

  • Era un manzano de la variedad “tabardilla”
  • Era un cedro del Líbano
  • Era un baobab (imbondeiro)
  • Era una secuoya
  • Ninguna de las anteriores respuestas es correcta

2. Procedía de

  • Oriente Medio
  • La costa del Pacífico
  • Orense
  • Angola
  • Ninguna de las anteriores respuestas es correcta

3. La causa probable de la muerte fue

  • Una carga de dinamita
  • Varios  gin-tonics
  • Un rayo
  • Varias motosierras + trituradora
  • Ninguna de las anteriores respuestas es correcta

4. Tras lo sucedido estaba

  • J.F., propietario del parque, tratando de aparcar marcha atrás el coche
  • O  Exército Guerrilheiro do Povo Galego Ceive
  • Hezbolá
  • Júpiter Tonante
  • Ninguna de  las anteriores respuestas es correcta

5. El inmueble en que cayeron las astillas  resultó ser

  • El Centro Gallego en Ginebra
  • Le Palais des Nations
  • La Embajada de los EEEUU
  • La Parroquia de St. Gervais
  • Ninguna de las anteriores respuestas es correcta.

ANIMAMOS A LOS LECTORES DEL BLOG A ENVIAR CUANTO ANTES SUS RESPUESTAS. Todas las combinaciones son verosímiles, pero sólo una es la verdadera.
EL PRIMERO QUE ACIERTE SE LLEVA UNA BOTELLA DE VINO DE LRO  (que se embotellará –si para entonces queda algo de vino en la barrica- allá por junio).

Cinco minutos

El tractor de Anastasio LRO se compró en noviembre de 2006. Durante la primavera siguiente nos dedicamos a discurrir (y ejecutar) un sistema de drenaje para las dos tablas/terrazas de arriba. El antiguo propietario, Anastasio, venía casi todos los días a ayudar, con el tractor o con los brazos, y a veces se traía a algún amigo.

23 de febrero de 2007:

“…Antonio “Totano” tiene de segundo mote “el alemán” porque -como me explica él mismo- “me a-atranco al hablar”.  Tartamudea, “se enga-tilla”, le dice Anastasio en las barbas, “no le entiende ni su madre”.  Uno ya ha cumplido los 65, el otro alguno más, y los dos parecen mayores.
La única vez que Totano se subió a un barco fue hace 50 años, para cruzar el estrecho con todos los reclutas de su quinta, rumbo a Ceuta. Tampoco Anastasio sabe gran cosa del mar. Hace poco su mujer se emperró en apuntarlo a una excursión que organizaban en la parroquia. Todos juntos hasta Santiago de Compostela, en autobús. Se acercaron a visitar La Coruña, e incluso Noia, pero de aquella visita él sólo recuerda lo grandes que eran las raciones en los bares. El mar le da lo mismo.
Como cada vez que le veo, Anastasio me habla dos, tres, cuatro veces de su padre y sus hermanos mayores. Como éstos ya “estaban grandes” y se iban por ahí a ganar un jornal, el padre lo llevaba a él, que sólo tenía seis años, a pasar la noche a LRO. Dormían juntos en una choza, “aquí, donde aparco el tractor”, abrigados del viento por un rodal de melojos que aún existe.  Por la mañana, cuando Anastasio se despertaba y buscaba a su padre junto a él, sobre las pajas, nunca lo encontraba. Cien veces me ha contado la escena. Se despertaba y se echaba a llorar, porque otra vez estaba solo. Porque su padre se había ido a buscar “un conejo para el desayuno”. Con pocos años más ya iba Anastasio con dos burros cargados de uvas por el sendero de LRO. Que entonces -como me recuerda con frecuencia- no era más que un senderito estrecho, cerrado. Cada burro cargaba noventa o cien kilos de uvas. Y él iba y venía, iba y venía, iba y venía, hasta que llevaba al pueblo los “15.000 kilos” que producían las dos fincas (LRO y la otra, que le compró un argentino; “ése que vende camisetas en el Rastro”; Anastasio, que es coqueto, le ara las viñas a cambio de unas modernas camisetas sin mangas). …Y cuando él tenía trece años, un día, vió a su padre llorando. Había querido levantar un capacho cargado hasta arriba de uvas y no había sido capaz. Lloraba  el hombre, sentado en una piedra. “En esa piedra de ahí” (Anastasio tiene el prurito de la exactitud; le gusta calcular la producción de uvas en decenas y unidades, no en miles ni cientos).  Y entonces Anastasio cogió el capacho al vuelo y lo subió hasta la terraza de arriba. “Mi padre lloraba porque se hacía viejo”, me explica. “Era un sentimental”.  Y otra vez se le llenan los ojos de lágrimas a él, al hijo, cincuenta  y tantos años después, sin darse cuenta de que ya me ha contado la misma historia muchas veces.  Como la otra, casi tan repetida, de cuando  acusaron falsamente a su padre de haber robado unas patatas, porque -decía el guardia civil instructor del caso- había dejado “una huella que coincidía con la de su alpargata”, y le había dado una bofetada en público, y lo que lloraron después todos en casa, “¡Porque era mentira!”, grita Anastasio, rabioso, dándose con el puño en la pierna. Ya mayor, buscó hasta debajo de las piedras al maldito guardia civil, y finalmente dió con él. Lo habían destinado a un pueblo cerca de San Lorenzo. “¡Vengo a matarte!, le dije”. Pero lo que  encontró  aquel día fue a un viejo tembloroso, sentado al fondo de una tasca, sin uniforme.  No veía bien, se estaba quedando ciego. Y él, que iba a decidido a vengar a su padre, acabó tomándose un vino en silencio.
Su padre murió hace treinta años. “Daba este brazo -dice Anastasio, estirándolo bien delante de él, delante de mí-  por volver a verlo cinco minutos “. Otras veces da “esta pierna”. Otras veces, lo que fuera. “Con cinco minutos me conformaba…”, musita mirando al suelo, sin acabar de creerse que no haya forma de arreglarlo.

Hoy hemos conseguido arrancar, por fin, el viejo tubo del desagüe (atascado),  aunque todavía han quedado algunos trozos de PVC enterrados. “To-totano” vino a ayudar. Casi no puede con el alma, pero ahí sigue, dándole a la azada dentro de la zanja. Le he pagado cincuenta euros, lo que Anastasio dijo. Terminamos la zanja de la terraza grande y llevamos algunos capachos con grava a la de arriba.  Ellos se fueron a las seis. Yo me quedé un rato más, cortando las zarzas del arroyo.
Lloviznó toda la tarde.”

El tractor de Anastasio                                 (Anastasio y uno de mis sobrinos,  marzo de 2009)

Manual de heridas (2)

herida pinoNo todos los árboles sangran igual. Las maderas de una conífera y de una frondosa son distintas, como distinto es el sistema de tuberías que en cada una de ellas llevan y traen la savia. A primera vista se parecen, sobre todo cuando el árbol es joven,  pero no, las maderas no son iguales. Tampoco las heridas lo son.

 Paso el dedo por todas las heridas del pino  recién podado: unas lágrimas espesas empiezan a salir ya, perlando la periferia del corte. Si fuera primavera, y si el suelo estuviera saturado de agua, no saldrían cuatro lágrimas sino un llanto desconsolado.
La herida de esta conífera no se cerrará con ese callo perfecto y limpio (esa rosquilla de savia y cosas buenas) que cierra enseguida las heridas de las especies frondosas… pero eso no significa que la madera vaya a pudrirse. No hay cuidado. El árbol produce  resinas, aceites, ceras, gomas variadas y tóxicas (para los insectos y hongos xilófagos)  que untarán, pringarán y taponarán cualquier ventanuco que quede abierto. Será como pasar una bayeta con detergente por todas las habitaciones. Por eso la madera de conífera resiste mejor las pudriciones, aunque la herida tarde en cerrarse. Por eso -dicen los libros- eran de cedro los barcos fenicios,  o  de sabina  los galeones  que Felipe II mandó tontamente a la Pérfida Albión…y que ahí siguen, en el fondo del océano, cuatro siglos después de naufragadas.

Hace tiempo me enseñaron  (1) en qué consistía la poda rutinaria de las coníferas: rectificar la guía cuando se echa a perder por accidente; aclarar las ramas cuando la copa se cierra mucho, y, por último, el refaldado. Refaldar un abeto o un cedro  es una indignidad. Un enorme abeto refaldado es como un anciano  al que  obligaran a andar en pantalón corto.  Yo sólo lo haría  en caso de fuerza mayor, ¡y protestando mucho!. Es decir, sólo si me dicen que la alternativa es apear el árbol.  Refaldar un pino piñonero o un pino carrasco, en cambio,  sí puede estar justificado. En la naturaleza – en un pinar-, las ramas bajas del pino se van secando solas a medida que unos y otros árboles medran, luchando por la luz, que cada vez llega con más dificultad a la parte baja. Pero cuando el árbol está aislado (y en una zona tan seca, donde no hay agua ni nutrientes para todo: para crecer en altura y en volumen a la vez), las ramas  bajas engordan desde muy pronto y el árbol se queda rechoncho. En LRO hemos plantado algunos pinos piñoneros. Las ramas crecen piso a piso, sobre todo estas primeras; después, cuando el árbol madure, se perderá esa simetría radial que todavía tienen, y habrá menos diferencia entre las ramas cerradas de la parte alta y las más abiertas/horizontales de abajo, que por ahora tienen que seguir sometidas al tirón de la yema terminal (la que manda aquí). Estos pinitos de la foto se plantaron hace cuatro años. No se han regado prácticamente nunca, y por eso crecen tan lentamente. El pasado mes de octubre me pareció que ya era tiempo de retirar el primer piso. El “rez-de-chausée”. Los pinos crecerán más,  todo lo derechos que les permita el viento, y las heridas -que son pequeñas, de no más de cuatro o cinco centímetros de diámetro-  se irán cerrando muy poco a poco, cubiertas de resina endurecida.

pino piñonero de 6 años   sin el primer piso

NOTAS.

(1) F.Gil-Albert, La poda de los árboles ornamentales, Ed.Mundi-Presa, bueno como introducción. Con  información mucho más actualizada:  Medioambiente y espacios verdes, V.V.A.A.. Ed.Uned 2013. Para consultas de casos prácticos: www.arbolsano.com.

Una playa y unas rocas

piedras playa san pedro

En una playa de la Costa da Morte, repantingada al sol en lo alto de las rocas, leí entre los 9 y los ¿15? años los libros más importantes, los que nunca se olvidan, y no porque sean especialmente buenos – que no lo son- sino porque se leen con una furia loca que sólo se puede tener a esa edad.  Ese batiburrillo de lecturas, en el que conviven sin estorbarse  Mortadelo y Simone de Beauvoir (por ejemplo), termina educándote  el oído, enseñándote a poner más o menos bien los puntos  y las comas, y abriéndote la puerta (aunque de esto no te das cuenta hasta más tarde) al único refugio seguro, personal e intransferible, que pase lo que pase, caigas donde caigas, tendrás a lo largo de tu vida.
En esta playa de la Costa da Morte los niños hacíamos naves espaciales utilizando los palos, botellas, redes,  trozos de plástico, que llegaban con las olas. Cuando nos cabreábamos unos con otros (lo habitual al final del día), nos liábamos a patadas con las naves enemigas… y todo el fuselaje volvía al mar. A veces llegaban cadáveres de delfines. Olían muy mal, y a alguno hubo que enterrarlo en la arena. Otras veces llegaban cosas más insólitas. Un obús, por ejemplo, que vinieron a llevarse unos militares de La Coruña.  En otra ocasión –la más celebrada en nuestros recuerdos-   mi madre y la vecina encontraron un muerto. Sin cara, muy destrozado. Un secretario del juzgado vino a levantar acta. Y después se lo llevaron, como el obús, a La Coruña. No volvimos a saber de aquel hombre, que ni fue identificado ni nadie reclamó.

En esta misma playa mi padre nos enseñó a colocar unos sedales con cebo (miñocas bien gordas) sujetos con una piedra en la línea de la marea baja.  Nunca jamás pescamos nada, por descontado, aquello era una completa “toleada”. Pero en una ocasión quedó prendida una gaviota. Nos la llevamos a casa sin dudarlo un segundo. Le quitamos el anzuelo del gaznate y la dejamos descansando en el garaje, con un platillo lleno de agua y restos de comida. La gaviota se puso bien enseguida, ¡y resultó tener un genio de mil demonios!: cuando nos asomábamos a ver cómo iba, la muy bruta  se echaba a Dios, chillando y aleteando y amenazando con mordernos.  En cuanto le dimos el alta médica (creo recordar que ya al día siguiente) nuestra gaviota se marchó sin mirar atrás, volando con energía mar adentro.
En esta playa de la Costa da Morte (en la bajada a la playa, mejor dicho:  https://laramadeoro.com/2012/08/15/brezos-brecinas-queirugas/ ) aprendí, ya veinteañera, a distinguir las gramíneas más comunes y las diferencias  entre unos y otros tipos de brezo. Una vez me llené el bolsillo del pantalón de semillas de Briza minima, y después las sembré en una maceta, en el alféizar de la casa de Madrid.  Mis perros, en particular estos últimos, que son castellano-manchegos, disfrutan como locos bajando a la carrera por ese prado, y escarbando después en la arena húmeda de la orilla.
A esta playa se acercaban con frecuencia los percebeiros furtivos.  Un día uno de ellos me confundió con  alguien de la Xunta, quizá alguna inspectora del Concello, no sé.  Yo bajaba por el camino, con los perros,  e hice como que no le veía ( confieso que no me paré a pensar si aquello estaba bien o mal). Pero él  también me vió a mí. No había nadie más en la playa, era tempranísimo. Como alma que lleva el diablo, el furtivo soltó la redecilla que tenía en la mano y desapareció “súbito” monte arriba, escalando las mismas rocas por donde, imagino, había bajado.  Yo me quedé leyendo un buen rato, acurrucada en la arena al pie de las rocas.  Los perros se bañaron y anduvieron por ahí husmeando. Subió la marea, cerré el libro, y, sin pensármelo dos veces, eché mano de aquella redecilla que iba a llevarse el mar.  Kilo y medio de hermosos percebes, que mi madre coció  en un visto y no visto –casi tan rápido como el furtivo escaló el monte- con un poco de sal y unas hojas de laurel.
Pasaron los años. Del Concello mandaron a alguien para que desbrozara el camino de bajada a la playa. Hasta entonces lo habían mantenido franqueable las dos vacas de una señora de la aldea (siempre vestida de negro, siempre triste, huraña). La señora se murió, y no sabemos qué pasó con las vacas.  Con el tiempo los del Concello instalarían también unas escaleras, una especie de cajones de madera  rellenos de tierra compactada con cal. Quedaron bien. Pero a mí me hubiera gustado que, ya puestos,  instalaran también un contenedor de basura en la parte alta del camino, y que vinieran a vaciarlo una vez a la semana, etc.. No lo trajeron, pero sí uno de esos paneles informativos, tan vistosos.

Y en ésas andábamos cuando, una noche de noviembre de 2002, un viejo barco (fabricado en Japón, propiedad de una compañía de Liberia, con bandera de Las Bahamas, registrado en Grecia, asegurado en Londres) cargado de fuelóleo (propiedad de una compañía rusa, con sede en Suiza,), procedente de Letonia y con destino Singapur…
se partió en el mar y cubrió de negro la playa.

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Once años después, las rocas siguen negras. La foto es de hace dos meses. Sí, es verdad que vuelve a haber mejillones. Pocos, pero empieza a haberlos. También se ven algunas de esas anémonas verdes y rojizas que siempre me han recordado la fruta escarchada de los roscones de Reyes. No he vuelto a ver cangrejos, ni lorchos, esos peces feísimos que antes nadaban en todas las pozas de la playa. Pero no me atrevo a decir que no los haya. Quizá tendría que buscarlos con más afán. Eso sí: antes estaban ahí siempre, sin necesidad de llamarles para que vinieran. Vuelve a haber percebes, es verdad (… y sería bueno que ni los furtivos ni las vecinas sin conciencia, como la que esto escribe,  fueran a meterles mano).  A veces se ven correlimos, u otros pájaros parecidos que no puedo distinguir sin prismáticos, correteando por la orilla. Pero menos, muchos menos que antes.  Y ahora me parece mentira, teniendo en cuenta que yo bajaba sobre todo a leer, lo bien que lo recuerdo todo: la de tesoros escurridizos y viscosos que crecían entre las grietas, la cantidad de pájaros que había, lo mullidas que estaban las rocas, al trepar por ellas descalza, porque había alfombras de “herba de namorar”  cubriéndolas.

Las escaleritas de madera se han deteriorado mucho, y en el Concello ya no hay dinero para arreglarlas.  Las hierbas se van enseñoreando de ellas poco a poco. Pero a los turistas no parece importarles. De hecho, cada año vienen más, y quizá porque no tienen recuerdos, a ellos esas piedras negras no les dicen nada.  Creerán que la playa siempre ha sido así.  

Recóndito Retrete

2013-10-29 18.58.55Por ahí, al fondo a la derecha, está el excusado de LRO. Unas paredes de madera -procedentes de un kiosko de feria- aguardan en vano en el cobertizo a que alguien se anime a atornillarlas a cuatro postes. Se supone que esas paredes, escondiendo en su interior un tablero con dos cubos (uno lleno y otro sólo medio lleno de serrín: lo que en los libros llaman “váter seco”), servirían para darle algo de intimidad a la cosa. Pero ya han pasado tres años desde que recogí esas paredes y, la verdad, cada vez me parece más tonto pasar el trabajo de montarlas. ¿Para qué, en realidad…?. Al abrigo de ese bosquete de zumaques sólo  un mirlo o una liebre de paso pueden apartarle a una de sus meditaciones en cuclillas.  En primavera el suelo se cubre de lupinos y jacintos silvestres. Hay que prestar atención a las chinches, a las hormigas, que se desperezan y azuzan unas a otras, siempre apuradas.  En noviembre (véase foto que cierra esta entrada), los zumaques pasan del verde al naranja, con muchos medios tonos en el camino.  Siempre agachada, muy entretenida, remuevo con un palito entre las hojas y hago salir una lombriz de su agujero…Una vez encontré una egagrópila. Otra vez, un cilindro terroso punteado de escaramujos: excrementos de zorro, seguramente.

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“…Un pabellón de té es un lugar encantador, lo admito; pero lo que sí está verdaderamente concebido para la paz del espíritu son los retretes de estilo japonés. Siempre apartados del edificio principal, están emplazados al abrigo de un bosquecillo de donde nos llega un olor a verdor y a musgo (…) Agachado en la penumbra, absorto en tus ensoñaciones, al contemplar el espectáculo del jardín que se despliega desde la ventana experimentas una emoción imposible de describir. El maestro Soseki, al parecer, contaba entre los grandes placeres de la existencia el hecho de ir a obrar cada mañana, precisando que era una satisfacción de tipo esencialmente fisiológico; pues bien, para apreciar plenamente ese placer no hay lugar más adecuado que esos retretes (…) Cuando me encuentro en dicho lugar me complace escuchar una lluvia suave y regular. Eso me sucede, en particular, en aquellas construcciones  características de las provincias orientales donde han colocado a ras de suelo una aberturas estrechas y largas para echar los desperdicios, de manera que se puede oir, muy cerca, el apaciguante ruido de las gotas que, al caer del alero o de las hojas de los árboles, salpican  el pie de las linternas de piedra y empapan el musgo de las losas…En verdad tales lugares armonizan con el canto de los insectos, el gorjeo de los pájaros y las noches de luna; es el mejor lugar para gozar de la punzante melancolía de las cosas en cada una de las cuatro estaciones y los antiguos poetas de haiku han debido de encontrar en ellos innumerables temas…”

Jun´ ichiro Tanizaki, Elogio de la sombra, Ed.Siruela 1994, pp.14-16. Traducción de Julia Escobar

NOTAS.
La pintura es de Hiroshigue, y representa a un gorrión sobre la rama de una mimosa.
Sobre váteres secos (que están muy bien): Fosse septique, roseaux, bambous?. S. Cabrit-Leclerc, Terre Vivante 2008.
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