Todo é fiuncho

Cruzando a Costa da Morte. A carón dos camiños, nos solares, nos taludes, arredor das leiras… Fiunchos xa maduros. E nos soutos: ourizos de castiñeiro mailas primeiras follas caídas no chán, aínda verdes. Hai quen, non tendo anís, tira de fiuncho para aromatizar as castañas. Nós faremos magosto terra adentro, onde en outono todo é fiuncho tamén, máis pequeno pero igual de abondoso se a terra é lixeira -aquí, case que area. As castañas serán as que trouxemos da aldea. A metade delas terán “bicho” dentro (Curculio elephas, un gorgojo); a outra metade irá asarse ao lume, feito esta vez- hecho esta vez de jaras, romeros, sarmientos y leña menuda de las encinas de LRO.

Verano 2020 (2)

Las calabazas Musquée de Provence sembradas durante el confinamiento (https://laramadeoro.com/2020/05/02/semilleros-de-la-cuarentena/).  Las recojo con el pedúnculo y algo del tallo; primero, porque me gusta verlas así; segundo, porque la carne se conservará mejor. Junto a la torre de calabazas: tres botellas de nuestro Volare!, que quiso ser rosa-rosado y quedó en  morado-rojizo, el color – acabo de oir a mis espaldas-  “de esos vinos que parecen muy baratos”. Demasiado oscuro para pasar por rosé a pesar de haber fermentado sin el hollejo. Cosas de la garnacha y sus antocianos. Bastó esa primera y única noche macerando para teñir la cuba de rojo (no cometeremos el mismo error este año).
En el plato, delante del vino, una docena de higos secados al sol y ya enharinados (irán a un tarro de cristal).

Ranas del Mundo Flotante . El jardín de la alberca: una vieja plancha de poliespán donde juegan al veo-veo las ranas y la culebrilla de agua (Natrix maura, buena nadadora). De la plancha saltan al agua y del agua a esos espumarajos amarillos, algas -pelotas de algas- que me taponan a cada poco la manguera de riego.
(+La promesa de hace ocho años, una versión por rana de It´s no easy bein´green,, tanto más fácil de cumplir ahora gracias a open-spotify.
https://open.spotify.com/track/6uzrWKmal2hga8cb9VE0Yf)

Cebollino, para mezclar bien picado con perejil y cilantro (a un euro el ramillete, esta misma mañana en la puerta del mercado Maravillas). Finas hierbas, pues. En tortilla y/o con unas rodajas de queso, que puede ser rulo de cabra o  la torta fresca -cuajada solo unas horas antes- que nos trae Inés todos los lunes a casa. De la familia del ajo, el puerro, etc. Pero vivaz: decae en invierno y resucita en marzo. Cuanto más se le cortan las puntas, más ahíja, más se ensancha.

(Vincent Van Gogh pintó su Pot de fleur avec ciboulette en la primavera de 1887, cuando vivía con su hermano en Montmartre; de estos mismos meses -leo en el catálogo- son el cesto con crocus, el castaño en flor, los limones sobre un plato…  Pero yo identifico las finas hierbas con el pleno verano, y no con esa primavera de Paris, quizá porque ahora, con el calor, los cebollinos saben y huelen más, o eso me parece; o quizá porque las asocio estrechamente al queso, y las cabras de Inés no paren hasta abril/mayo?)

Pesto alla genovese

Diciembre 2011

Ya se ha helado la albahaca: se acabó la salsa al pesto hasta la próxima primavera. El ajo, el aceite y la albahaca que utilizamos para hacerla son de LRO; el aceite, en realidad, de la almazara del pueblo, a donde llevamos cada Navidad nuestra minúscula pero queridísima cosecha de aceitunas. Los piñones también podrían ser nuestros… si no fuera por ese señor que viene todos los años a llevarse las piñas de los dos únicos pinos que las producen en la finca, en la linde norte. Al principio se las llevaba sin más. Ahora que sabe que esos pinos son nuestros (hablando se entiende la gente)… se las sigue llevando de todos modos, pero al menos nos saluda al pasar con el saco cargado. Hemos plantado cinco pinos piñoneros en la parte alta de LRO, y dos más, muy hermosos, en la pradera del estanque. Estos nuevos pinos, con permiso del señor del saco, darán algún día piñones para nuestro pesto genovés.Y si tuviéramos un poco de suerte –y nos molestáramos en mantener mínimamente fresco el pie de los pinos durante el verano–, quién sabe… a lo mejor un día también teníamos níscalos. (*La foto es de abril; ahora la pradera está seca, y helada hasta bien entrada la mañana).