Guadañas y tai-chi

guadaña
(Foto: J.M. Díaz Bernárdez. El paisano lleva la guadaña en la mano izquierda, un carabullo para guiar a las ovejas en la derecha, el paraguas colgado del cuello y, aunque no se vea en la foto, seguro que hay una piedra de afilar en algún bolsillo ).
No conozco a nadie en el pueblo que me pueda enseñar a afilar y cabruñar la guadaña como es debido. Perico, que es el más cabal de los labriegos de por aquí, dice que él ni siquiera sabe segar, que él nunca segó. Segaba su padre, cuya guadaña conserva amorosamente en el garaje, como un fetiche. A Perico lo contrataron de “factotum” en el Ayuntamiento, allá por los años 70, y aunque le tiraba mucho el campo, sólo pudo consagrarse realmente a la huerta y el viñedo cuando se jubiló (el verbo “consagrarse”, en este caso, es muy preciso). Anastasio sí segaba. Me cuenta que iban en cuadrillas de a siete, avanzando hacia delante y procurando seguir el ritmo que marcaba el más diestro. Pero Anastasio es desordenado y le cuesta trabajo explicarse.
Total, que he terminado en internet, estudiando a fondo los vídeos de youtube sobre el tema. Los hay en todos los idiomas. Hay incluso varios tratados en inglés, muy actualizados, y un par de empresas que venden accesorios on line (por ejemplo: piedras de afilar “doppelbock”, las más cotizadas, que, a juzgar por lo que cuestan, deben de estar hechas con algún mineral caído de la luna).  Los enlaces que copio aquí abajo son una selección de los que, sin tener ningún conocimiento previo,  me han parecido mejores:

Con subtítulos en francés (y neerlandés): Le battage de la faux/ het haren van ees zeis. ¡Muy útil!. La yunca de cabruñar es portátil; se clava en el suelo procurando que quede bien recta.https://www.youtube.com/watch?v=mQUj2yf_4t8&feature=player_detailpage

En inglés adjunto tres links. En Gran Bretaña sigue habiendo competiciones de siega con guadaña, y seguramente hasta se retransmiten por TV en horario de máxima audiencia. Los vídeos que más abundan en la web sobre la materia proceden, sin embargo, de granjas yankis de permacultura.

El primer vídeo, a cargo de un granjero “permacultor” del estado de Washington, es muy bueno y detallado; quizá un poco largo de más, pero si usted es capaz de seguir las explicaciones  -con la cámara enfocando a las manos del que habla, lo que es de gran ayuda- aprenderá a afilar y cabruñar (sharp /hone & peen; atención al modelo de yunca, anvil)). https://www.youtube.com/watch?v=vn70UfJcULI&feature=player_detailpage
Este segundo vídeo también me ha enseñado alguna cosa: el protagonista es otro segador-permacultor-barbado de los EEUU, muy bien dispuesto y parlanchín, pero que casi se carga a su propia perra (Sabrina) mientras intenta el pobre no autolesionarse; curiosamente, es el único segador en todos los vídeos que he visto (y he visto unos cuantos) ¡que lleva guantes!. https://www.youtube.com/watch?v=4BMI9C672xQ&feature=player_detailpage
El protagonista de este tercer vídeo es un anciano británico llamado Ernie, que perfectamente podría ser el padre de Perico. No se aprende mucho (y a él se le escucha mal), pero la imagen de Ernie con su guadaña de los años 40 vale la pena. Un detalle práctico en el que insite: que la lama de la guadaña se mueva siempre horizontal al suelo. https://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=vDq8fPX0JPw

Para concluir, copio directamente los dos vídeos que me han resultado más prácticos.
1. Para cabruñar la guadaña ya mismo, este vídeo en asturiano, protagonizado por Manolo:

2. Una vez lista la guadaña, queda aprender a segar, esto es, el “baile” del segador. Muchos -los permacultores, por ejemplo- tienen la extraña manía de ir descalzos (como la protagonista del siguiente link; no he podido verlo hasta el final porque me pone muy nerviosa; seguro que en los últimos minutos del vídeo se la llevan en ambulancia al centro de salud: https://www.youtube.com/watch?v=yzmrLFHRaTY&feature=player_detailpage). El enlace que he escogido -Los Alegres Segadores de Nueva Zelanda- propone utilizar un paso de tai-chi para segar sin perder el ritmo.
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Conclusión: En LRO ya he empezado a usar la guadaña, teniendo bien presentes los consejos de toda esta gente, a los que agradezco mucho su ayuda. Como Manolo, ajusteme les gafes, escupín, afilela y cabruñela. Pero la siega la hago como el de las antípodas, con la única diferencia de que yo voy calzada (¡si el  alegre segador neozelandés viera los matojos resecos y pinchudos de por aquí, creo que también él  preferiría ponerse las botas!). Por último: el día que se saca la guadaña los perros se quedan en casa.

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Peligro: ¡curvas! (y 2)

Fotos: 1730. El jardín de Rousham (cerca de Oxford), obra de William Kent, fue uno de los primeros “landscaping garden”.  En Rousham todo está equilibrado, lo útil con lo hermoso, el “orden” con el “desorden”… Hay paseos serpentinos pero también setos geométricos. Hay esculturas antiguas, pero también gallinas y vacas. Los jardines ingleses de finales de siglo (ca.1780) no se le parecerán ni en pintura.

rousham,puente de Venusrousham, el río vacas RoushamKONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA

Resumen del post anterior: las curvas inglesas tenían mucho…de italianas; las construcciones de la Inglaterra “liberal” estaban muy cerca …de la Francia absolutista, y ambas muy cerca de la Italia del XVI, es decir, muy cerca del clasicismo, con todos sus ángulos rectos al aire.

Otras ideas recibidas:

2. El jardín inglés es “natural” donde el francés “artificial”. Las raíces de esta idea son literarias. Están en Addison y, sobre todo, en las epístolas y poemas de Alexander Pope, uno de los que aplaudieron la revolución de 1688 . Pope quería que el cambio político fuera acompañado de un cambio general, en todo, en las costumbres y hasta la forma de vestir, cambio comparable –como ellos mismos se cuidaron de subrayar- con la reformas llevadas a cabo por Octavio Augusto entre el 31 y el 27 a.c, tras las guerras civiles que habían desangrado Roma. Estos poetas de finales del XVII inglés fueron llamados “augusteos”, y hasta se atrevieron con poemas al estilo de las Geórgicas virgilianas, o de la II Oda de Horacio, que traducían y “variaban” sin descanso,  animando al pueblo – esto es, a la gentry– a reencontrarse con la felicidad de la naturaleza, los placeres del campo, etc. Llegados a este punto, cabe preguntarse si hay algo más artificial que todo esto (y  el adjetivo no es despectivo, sólo viene a recordarnos que estos jardines son “creaciones”).Y si en vez de “naturales” el  único adjetivo que se ajusta a ellos no será  “literarios”, o mejor,  “idealizantes”, que también se le suele aplicar, pero que, nuevamente, los uniría en intención, si no en resultados, a las obras maestras del jardín “a la francesa” (¿y quizá a cualquier jardín…?).

Brown_Stowe_garden Todo el jardín se llenó de templetes, pórticos, estatuas…Lo más alejado de “lo natural” que uno pueda imaginar. El dueño de Stourhead  diseñó un recorrido -estilo parque temático- en el que cada estación/parada se correspondía con una de las pruebas del pío Eneas en su lago periplo desde Troya. Se imitaron, se calcaron, las escenas pintadas por Poussin o el Lorenés. De entre las hojas de los robles empezaron a salir Templos de Venus, Templos de la Antigua Virtud (foto a la izquierda, en Stowe), etc. Lancelot Brown -el que viene detrás de Kent, cronológicamente- reduciría el número de construcciones clásicas en el jardín, pero manteniendo la pretenciosidad pictórica del conjunto, tal como sus aristócratas clientes reclamaban…

…Y por eso los viejos parterres y setos fueron arrancados, y destrozados para siempre  los viejos jardines del siglo anterior (algunos de ellos, por lo que se lee en los manuales,  hermosísimos). Pero también  se metió mano a bosques enteros, aldeas y ríos. Ya lo hemos visto: donde el paisaje no era suficientemente “bucólico” se le enseñó a serlo. Las ciénagas, adiós. La maleza, el desbarajuste del monte: adiós. Y esta es la crítica central que se le hizo al jardín inglés en sus postrimerías; críticas nacidas de su propio seno, de otros jardineros ingleses que, defendiendo lo que ellos consideraban “verdaderamente natural”, se pasaron de frenada y fueron a dar…a otro jardín también supuestamente “natural”, pero tanto o más artificial (más, sin dudarlo) que el de sus idealistas predecesores. Este otro jardín inglés ya no es el “sublime” o “serpentino” de W. Kent o  Lancelot Brown, sino el “pintoresco”, el que ponía las ciénagas, las cascadas, y las montañas pedregosas hasta en la sopa, para hacer –decían- “more natural”. kew_pagoda_originalAnotamos, rápidamente (porque se necesitaría otro post), que en los cincuenta años que van de Rousham, por ejemplo, a los primeros jardines pintorescos había empezado a cambiar el gusto, y más radicalmente que nunca; empezaba el romanticismo, a los viajeros les gustaban más las crestas nevadas de los Alpes (hasta entonces, “effrayantes”) que los templetes en el valle, y encontraban preciosa una pagoda china, o un telderete turco, en medio de una réplica del arco de Preneste, una avalancha de pedruscos, una lápida de mármol traída de un cementerio, medio rota y llena de musgo…etc

(Foto: dibujo de W.Chambers para la pagoda de Kew)

Algunas de esas villas (no todas) se convirtieron en “ferme ornée”. La idea era poner en práctica el llamamiento de Pope, de Virgilio, y también de los “fisiócratas”, que preconizaban desde Francia una idea muy simple: que la riqueza de los pueblos estaba en la agricultura. Los ingleses, aún en plena expansión naval (su verdadera fuente de riqueza), no renunciaron a mejorar sus sistemas de explotación del campo. Estos jardines coinciden, entonces, con la culminación de los “enclosures”, el cambio en el aprovechamiento de las tierras rurales, y el inicio de la agricultura moderna. Y en tales jardines, idílicos a la par que productivos, donde –además- las ovejas mantenían bien corto el césped, el propietario podía retozar y jugar a ser campesino.Marie Antoinette, Nat.Gall.Washington En estos jardines ingleses so natural, está el precedente directo del Hameau de la Reine en Versalles, esa aldeíta donde Maria Antonieta y sus amigas se disfrazaban de rústicas, bebían leche recién ordeñada (en porcelana de Sèvres especialmente diseñada para la ocasión), recogían flores del campo, acariciaban a los corderos… Y cuando un aguafiestas llegaba de París exclamando “¡Majestad, el pueblo no tiene pan!”, ella respondía al vuelo “¡…Pues que le den brioches…!” (Foto, la reina de Francia vestida y peinada a la inglesa, con corsé pero sin guardainfantes, y con más algodón que sedas. E.Vigée Le Brun, Nat.Gallery de Washington)

3. El jardín serpentino del Siglo XVIII en Inglaterra es el prototipo de “lo inglés” (englishness).

Así formulado, a mí me cuesta trabajo creer esto. Ni en la primera fase (la de W.Kent y Rousham, para no perdernos: paisaje curvilíneo sin exagerar + templetes), ni en la segunda (la propiamente “english”, la de Lancelot Brown: más paisaje curvilíneo y menos templetes), ni menos aún en la tercera (la de W.Chambers: el “totum revolutum” de finales de siglo). Tanto en la jardinería como en la arquitectura, los ingleses de cualquier época siempre miraron a Italia y a Francia, adaptándose a la evolución del gusto en esos paises.   En realidad, tanto lo que se ve en los jardines como en la arquitectura, es una amalgama  original de cosas pilladas aquí y allá. Un poco de Paladio, otro poco del Bernini, un aquel de Mansart, unas gotas de Guarini, unas torrecillas y unas vidrieras góticas… Y lo mismo en el jardín. Una mezcla de Oxfordshire y la Toscana,…con un templete que imite el Panteón de Agripa y un kiosko chino para variar. Esto de “pillar”, entonces, ¿no será uno de los ingredientes básicos de la englishness?.

Posibles (y seguro que matizables) conclusiones, a añadir a las del post anterior:

-Que el Lorenés está siempre en el epicentro de los jardines que se diseñaron entre 1650 y 1750, tanto del jardín francés, que mira al horizonte, buscando la luz y la perspectiva, como en el inglés, que se queda con el primer plano, con los ingredientes “tangibles” (este puente paladiano, este rebaño de ovejas…). Tanto en le Notre como en Kent, pues.

-Y que lo que movía a los jardineros ingleses, a los aristócratas que los financiaban, más aún, lo que quizá sigue moviéndolos a día de hoy, lo “específicamente inglés”, en definitiva, si es que tal cosa existe… ¿no será la añoranza de Roma, de un paisaje ordenado, hermoso y productivo a partes iguales, absolutamente idealizado, la añoranza, en definitiva, del sur?.

Bibliografía

Indispensable: V.L. Tapié, Baroque et classicisme, Collection Pluriel, 1980 La mejor fuente de información que he encontrado sobre los jardines del XVIII es http://www.gardenvisit.com. De ahí procede la cita de W.Hogarth, la reproducción de los corsés, y también el dibujo de la pagoda de Kew. Horace Walpole, On modern gardening, Pallas Athene Publ.London, 2004. La historia de la jardinería de Penelope  Hobhouse (The Story of Gardening, Darling Kindersly Publ., 2004)  aporta noticias estupendas sobre la época y muchos detalles sobre cada jardín, pero también deja caer, sin cuestionárselos realmente, algunos de los viejos tópicos.

rousham, entrada

Peligro: ¡curvas! (1)

Breve historia del jardín. Continuación del post: https://laramadeoro.com/2013/05/28/matematicas-verdes-2/

“Resulta elegante en las mujeres –softer sex– lucir carnes un poco rollizas…”  afirmaba W. Hogarth en su Analysis of Beauty (1753),  Por “rolliza”, plump, no había que entender   “regordeta” sino  “llena de curvas”. Y como ejemplos de línea serpentina – encarnación, por entonces, del ideal de belleza- el autor proporcionaba este diagrama con diferentes modelos de patas de silla estilo “chippendale”,  y un detallado catálogo de corsés…

Los senderos sinuosos, los lagos de silueta irregular, las explanadas de césped, las colinas y los bosquetes (esparcidos por el perímetro de la finca,  nunca muy densos)  resumen en los libros de jardinería el prototipo de jardín inglés, jardín “paisajístico”, o “landscaping garden”, que nació y se institucionalizó en la isla a mediados del siglo XVIII.

stourheadPero si en aquel post dedicado a Le Notre  y al XVII llegábamos a la conclusión (más o menos…) de que ni sus jardines “a la francesa” eran tan rígidos ni su voluntad de poner orden tan incomprensible para nosotros , ¿qué pasa con los jardines ingleses del XVIII, son de verdad tan naturales y “casual”? . ¿Son de verdad todo-curvas?. Y esas curvas ¿qué significan, si es que deben significar algo?. ¿Le viene lo “casual” al jardín , precisamente, del hecho de preferir las curvas?, ¿o sólo las preferían porque el propietario detestaba a los franceses, esos reaccionarios, tan amigos de la “recta”… si es que de verdad los detestaba, y de verdad ellos eran tan amigos de la recta, y de verdad la recta era odiosa, etc, etc?. ¿Y qué pintan los “whigs,” (los liberales) con sus peluconas y sus casacas, en una historia de la jardinería?.

Lo que sigue es una selección de algunas de las muchas (y liosas) ideas recibidas sobre el jardín inglés:.

1. El éxito de la curva en los jardines de Gran Bretaña se debió a :

1.1….que ésta se corresponde con el paisaje circundante, de por sí ondulado. Sin embargo, los libros y las reproducciones también nos dicen:
Que cuando la tal curva no aparecía por ningún sitio en ese paisaje circundante, se la hacía aparecer por las bravas, tanto sobre el terreno –procediendo a movimientos de tierra a gran escala- como en la silueta de un río: “the gentle steam WAS TAUGHT to serpentise…” (H. Walpole). Como a las mujeres, también al paisaje se le ponía corsé.
tuscan-landscapeLos gentlemen que hacían el Grand Tour volvían a casa fascinados con el paisaje de la Toscana, el Valle del Po y la campiña que por aquellos tiempos rodeaba Roma. Son paisajes suaves, de colinas y recuestos, cruzados por rebaños, salpicados de ruinas…(Foto: paisaje toscano, en http://www.suebishop.com). ¿No será este paisaje, más que el “circundante”, el que trataban de reproducir?

1.2. …al deseo de darle en las narices a los franceses. Es decir, de hacer algo que fuera radicalmente opuesto a lo que se entendía como “típicamente francés”: el racionalismo y la geometría, en lo estético; y el absolutismo monárquico de derecho divino , en lo político.
Rápido repaso histórico. En 1688 desembarca en Londres Guillermo III, respaldado por los “whigs”, firmes partidarios del gobierno civil. El último rey Estuardo se marcha e Inglaterra pone en pie una especie de “monarquía parlamentaria”, que es lo más avanzado que existe por entonces en materia de libertades políticas.
Lo siguiente es ver si esas diferencias políticas se reflejaban en las prefencias estéticas de unos y otros ( la curva es liberal, la recta autoritaria…). Cronológicamente estamos en pleno Barroco. Bueno, pero es sabido que el barroco francés no puede compararse a otros: su raíz es clasicista, y los arquitectos del Grand Siècle nunca renunciaron a ella. Rápidamente vendrá quien apunte: ¡claro!, ¡ahí está otra vez la recta!. ¡También en los edificios!. Compárese una iglesia parisina del XVII con cualquier iglesia contemporánea del sur de Alemania , de Austria, de Roma o de Turín… Si en éstas últmas reina la opulencia y fantasía que habitualmente identificamos con el “barroco”, en París los arquitectos, aun permitiéndose alguna libertad, siguen firmes, más cerca de la Italia del Quinquecento que de la del Sescento. J.H.Mansart les InvalidesY este rasgo del arte barroco-clasicista del XVII francés sólo podrá compararse … al de Inglaterra. Donde va a suceder casi casi lo mismo. Christopher Wren, muy apreciado por la Reina Ana,  por su sucesor Jorge I, y por los “whigs” que  le apoyaban (y aprobaban o no las cuentas),  construye la Catedral de San Pablo  (foto de abajo) con ideas similares a las de Mansart en Les Invalides, (aquí a la derecha) y las columnas de su fachada son las de la gran columnata del Louvre, y etc, etc.
Es decir, que la recta, a lo que parece, sólo se consideraba políticamente reaccionaria cuando se aplicaba al jardín.
No en los edificios.
En los edificios, el paraíso de la curva no está en Gran Bretaña, sino en cualquier Principado u obispado del Tirol, Bohemia, etc. Y sí: es una curva Ancien Régime.
paul_cathedralSi Wren y sus seguidores se sintieron más próximos del clasicismo de los franceses, por hondas que fueran las diferencias políticas (¡que tampoco hay que exagerar!) y dejando a un lado ciertas cuestiones presupuestarias (2),  ello parece deberse al éxito en Inglaterra de Palladio, el arquitecto veneciano, autor de la mil veces copiada y reinterpretada Villa Capra, y cuyo tratado, Los Cuatro Libros de Arquitectura, se había traducido por entonces al inglés.  Antes de Wren &Co. hubo un paladiano irreductible: Iñigo Jones.  Y después de Wren, que, por otra parte, nunca renegó de su antecesor, los paladianistas  más estrictos volvieron a las fuentes , es decir, a la arquitectura de la Roma clásica que el del véneto ensalzaba, y a los diseños originales de éste, diseños que –por otra parte- ellos mismos iban a ver en persona cuando cruzaban los Alpes rumbo a Italia. Las  relativas “libertades” barrocas de Wren, no digamos de Vanbrugh (el de Blenheim Palace) les empiezan a parecer too much. Y así es como estos defensores del jardín serpentino, se convirtieron , hacia 1730-50, en los precursores del neoclasicismo…. lo que, leído deprisa y corriendo, podría parecer un contrasentido.

Para terminar, es bueno recordar aquí que había otro lugar, además de los grabados, de los tratados, y de la propia Italia, donde un arquitecto inglés, o su aristócrata protector, podía encontrar a Palladio y sus modelos clásicos en estado pristino, combinado con un paisaje ondulado, sereno, reflexivo… como el que ellos trataban de imitar. Ese otro lugar era la obra de Nicolas Poussin y, sobre todo, de Claudio de Lorena: el mismo cuyos cuadros coleccionaba el “rígido” Monsieur Le Notre. (Fotos: “Paisaje con Jacob y las hijas de Laban” + grabado de los jardines de Stourhead). ¿Por qué coleccionaban a Poussin y a Claudio el Lorenés estos ingleses amigos de la curva?. ¿Cómo es que no invertían un poco más en (por ejemplo) Rubens…?.
claudio-de-lorena-paisaje-con-jacob-laban-y-sus-hijas-1654A VIEW OF THE GARDEN AT STOURHEAD, WILTSHIRE, THE TEMPLE OF APOLLO, THE PALLADIAN BRIDGE AND THE PANTHEON (1775) by Coplestone Warre Bampflyde (1719-91) Watercolour at Stourhead, Wiltshire
Posible conclusión: el contumaz palladianismo de los ingleses les llevó a adorar en los edificios lo que detestaban en el jardín; esto es, la geometría, las líneas puras, las puras rectas. En las zonas contíguas a la vivienda nunca se renunció a cierta “formalidad”; se cambiaron los diseños de los parterres, muy simplificados, y el cesped segado a ras sustituyó a las combinaciones florales, pero la preocupación compositiva fue tan intensa e intervencionista (o sea, artificial) como en cualquier otro jardín sin pretensiones de “parecer natural”.  Además, el desorden del paisaje era sólo aparente. Un orden idílico, “virgiliano”, reinaba bien adentro. Y todo eso les acercaba a sus vecinos franceses, absolutistas y católicos. Y no pasaba nada.

1.3. El éxito de la curva no se debió ni a su correspondencia con el paisaje inglés (1.1) ni al deseo consciente de contrariar el gusto francés (1.2), sino a su belleza innata, superior a la de la recta. Esta es la conocida tería de Hogarth, con cuya cita se abre el post..

(Continuará)


NOTAS

(1) Sobre las barrabasadas hechas para  hacer más “natural -looking” el paisaje, léase la dolorosa descripción de un contemporáneo, O.Goldsmith (recogida en The Story of Gardening, P.Hobhouse, p.218). En ella se nos cuenta cómo el Conde de Harcourt expulsa a los paisanos de Nuneham, para poder construir su nueva villa y ajardinarla según la moda del “landscaping garden”…
(2) “No hay nada en Guillermo de Orange de ese republicanismo burgués que, por simplificación o simplismo, se quiere asociar a la revolución liberal . Más aún, es curioso que lo que se atribuye a las intenciones de Luis XIV sobre Versalles -(…) sea perfectamente válido para Guillermo y su siempre preferida Hampton Court… El plan que le propone Wren es una fachada barroca, al estilo romano del Bernini…pero los gastos son enormes…y es por razones económicas, una vez más, y no por preferencias estéticas, por lo que vuelve a imponerse el clasicismo… No obstante, Hampton Court es un eco de Versalles, reducido a las proporciones de una residencia casi campestre…” (V.L. Tapié, Baroque et classicisme, pp.384-5)

Devota perdiz

OLYMPUS DIGITAL CAMERADecididamente, las perdices no son nada listas. Esta de la foto, madre devota donde las haya, se ha puesto a incubar justo debajo de una rama de moras ‘Royal Crown’, por donde paso todos los días -¡con los perros!- para abrir las llaves de riego de la alberca. ¿No tienen olfato?. ¿No tienen cabeza?. Todavía no sé qué rayo de luz o de buena fortuna la salvó de la hoz. Siempre andamos igual.  Encontramos el nido ayer por la mañana mientras desbrozábamos y limpiábamos esa terraza, la de las moras, y también la de esa charca que se forma con el agua que rezuma del viejo mortero de la alberca. Mohamed, que viene a ayudarme de vez en cuando, me insiste en que hay que impermeabilizar por dentro la alberca, idea recurrente todos los meses de agosto, cuando cuesta Dios y ayuda regar las huertas. Pero si lo hiciéramos nos quedaríamos sin charca. Así que no tiene sentido darle vueltas.

Mohamed menea la cabeza cada vez que surge el tema. En casa le llamábamos “Cacho Pan”, porque al principio, hace ya unos años, cuando aún no existía  la amistad que existe ahora, siempre se mostraba púdico y algo cuentista a la hora de cobrar. Mientras doblaba sin prisa los billetes que yo le tendía, Mohamed repetía rutinariamente la cantinela de siempre: que podíamos pagarle con lo que tuviéramos, cualquier cosa, que a él con un “cacho pan” le bastaba… Ahora nos reímos bastante juntos. No tiene ningún problema en tomarse “un botellín” conmigo a media mañana, y en hablarme largo y tendido de sus hijos,  sus amores, en particular del de tres años, que coge de la mata los tomates cherri , los chupa un poco y después los tira, “como un pajarito”, me dice su padre, imitando los gestos del niño.

OLYMPUS DIGITAL CAMERALe hice a la perdiz un doble semicírculo de zarzas y hierba fresca -idea peregrina, decían sin decirlo los ojos de Mohamed- para que no se sienta tan a la intemperie ahora que hemos desbrozado el herbazal que la rodeaba. Aunque sé que cuando están incubando  ni sufren ni padecen, y no hay nada bajo las estrellas que las haga moverse del nido -ni el zumbido de la desbrozadora, desde luego-, al atardecer subí a asegurarme  de que la perdiz seguía allí. Y hoy por la mañana bien temprano, otra vez.

Las patatas están sanísimas y en flor.  De los injertos, sólo un tercio parece haberse afianzado; los otros se secaron al poco de brotar, ahogados, suponemos, por el empuje de los brotes que empezaron a salir por debajo del corte. He levantado una de las dos camas de fresas y en su lugar he plantado puerros. Ya estamos comiendo rabanitos y lechugas. En un montón de paja y tierra, donde están sembrados los calabacines, una serpiente de 125 cms (los medí) nos ha dejado quedar su preciosa muda de encaje.

Consultorio (3)

TODOS LOS PERSONAJES Y SITUACIONES SON INVENTADOS. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.

Imperio Austrohúngaro, primavera 2099

sisi

Estimada Barbie Jardinera:

Soy Si-sí de Lucushofen, Regidora electa de Oribistach, pequeño pueblo de la Alta Austria que atraviesa el Camino de Santiago (un ramal alternativo, procedente de los Cárpatos), y del que se está hablando mucho estos días a raiz de cierto conflicto -que ahora te cuento- con una parte de sus vecinos.

Si de algo soy yo culpable, Barbie, es de querer un pueblo más moderno y elegante. ¿Qué imagen queremos dar al mundo desde este rincón del Imperio, me preguntaba a mí misma sin descanso durante la campaña electoral?. Al poco de ser elegida por 19ª legislatura consecutiva, una de mis primeras medidas fue convocar a los concejales de mi think tank para debatir este asunto. Y en esas estábamos, una aburrida tarde de invierno de 2096, repantingados y medio adormilados en el *Rathaus, en zapatillas algunos, mondando castañas asadas otros, discurriendo sesudamente con qué look entraría este pueblo en el siglo XXII… cuando un timbrazo en la puerta de abajo nos hizo dar un salto y desperezarnos. Era mi amigo No-nó, Presidente de la Confederación Hidrográfica del Danubio.

Lo que viene ahora, Barbie, ya lo sabrás por la prensa. Abreviando, que a No-nó le sobraban unos cuartos, mejor dicho, no le llegaban los cuartos que tenía para llevar a cabo cierta obra en el curso alto del Danubio –que impidiera las inundaciones en el curso bajo- y, por no devolvérselos (los cuartos) al que se los había prestado- alguien muy, muy distraido, por lo que dedujimos-, venía a ofrecérnoslos a nosotros para que embelleciéramos con ellos Oribistach, en particular la  Promenade junto al río (*an der schönen blauen Donau). Nos recordó que esa oferta ya se la había hecho a nuestros antecesores en el Rathaus, que también habían aplaudido la idea, pero que ahora el dinero estaba ya en la bolsa, contante y sonante, y nos tocaba a nosotros iniciar el proyecto. Que qué decíamos. ¿Y qué ibamos a decir?.

Nuestro think tank, con el apoyo de No-nó, diseñó entonces un ambicioso programa de intervenciones, con el objetivo de promover cambios de gran calado en sectores estratégicos del pueblo. Un completo Plan Renove que se llevaría a la práctica por fases. Para ejecutar el proyecto se contrató a la Empresa de Ya-yá. Estas son algunas de las medidas que preveía el plan:

Promoción del sushi de trucha del río Danubio. Instalación de la wii en las tabernas de la Promenade, como alternativa al dominó y la brisca. Tala de los alisos y chopos del río (Danubio) y sustitución por olivos centenarios, incluso milenarios (véase infografía de No-nó, aquí abajo). olivos centenarios, incluso milenariosDemolición de los puentes de pizarra y/o granito, y sustitución por pasarelas galacticas austrohúngaras. Prohibición de sacar a pasear canes de palleiro, o bien sustitución (a cargo del plan Renove) por Bracos Húngaros, ….y muchas más cosas, Barbie, todas en esta línea vanguardista. Financiaríamos un trenecito de colores que subiera y bajara por la Promenade an der schönen blauen Donau, y también reduciríamos a la mitad los bancos públicos, con el objetivo de que mis electores de la Tercera Edad se vieran obligados a caminar más, o incluso a apuntarse a los talleres de pilates (también en el programa). La otra mitad de los bancos se retiraría, siendo reemplazados ipso facto por unas modernas planchas de metacrilato, sin respaldo ni nada.

Ya en los preliminares del plan Renove hubo señales de que las cosas podrían torcerse. Algunos paisanos (pocos) se negaron a quitarse la boina de lana y sustituirla por una gorra de béisbol puesta del revés . Uno de los empleados de Ya-yá  lo intentó personalmente –acercándoseles por detrás- , pero ellos se resistieron como gatos panza arriba.

modelo antiguoplan renove

El verdadero problema surgió cuando unos que se creen intelectuales, organizados en una especie de Contubernio por el Danubio, empezaron a decir por ahí que todo esto era despilfarrar el dinero. ¡Despilfarrar el dinero!. ¿Te parece que es despilfarrar el dinero, Barbie, encargar a Budapest cuarenta camadas de bracos húngaros?. ¿Es despilfarrar el dinero encargar a París el diseño de una pasarela galáctica (foto aquí abajo)?. ¿Fomentar el uso de la wii entre los electores mayores de 65, los que más tiempo pierden de tasca en tasca?. ¿Comprar un trenecito?. ¿Hacer picadillo unos alisos zarapastrosos e invertir en olivos centenarios, incluso milenarios?.plataforma plan renove

Los del Contubernio empezaron con la matraca de que había que dejar los alisos en su sitio. Un grupo de activistas, particularmente radicales y violentos, bajaron al río (Danubio) y se encadenaron a los árboles. Y aunque Ya-ya no es precisamente de los que se andan con chiquitas, hubo que parar.
Los de la Confederación Hidrográfica se encogieron de hombros. Una telefonista me informó de que No-nó estaba en un crucero por los fiordos noruegos, fuera de cobertura. Llámé entonces directamente a la Cancillería Imperial en Viena, para pedir instrucciones, pero el teléfono comunicaba sin parar. Hordas radicales del Contubernio se citaron bajo los balcones del Rathaus tocando la gaita y la pandereta, para pedir la paralización del plan Renove. Y así es como, por primera y única vez en mi vida, contraviniendo mi inclinación natural a decir sí-sí…me ví obligada a salir a la ventana…y decir
solemnemente
¡NO!
A lo que ellos respondieron, sin dejar de cantar y bailar, que se iban al juzgado.

Por si todo esto fuera poco, algunos contratiempos han hecho las cosas todavía más difíciles. No pares-no pares, uno de los obreros de la empresa de Ya-ya, se cargó con la pala excavadora un nogal de la Promenade an der schönen blauen Donau. Un segundo obrero, Venga-venga, dejó caer al río una lona llena de cemento. Un tercero, Dale-dale, le dió sin querer a una tubería de saneamiento, que se rompió, y lo que había dentro se estuvo vertiendo al río durante días. Un cuarto, Chss-chsss , intentó taponar el vertido con lo primero que pilló, pero el tapón cedió y todo volvió al río (Danubio)….

Desde aquel día, Barbie, desde aquel NO contra-natura, mi vida es un infierno. Han pasado cuatro meses, me están dando hasta en el carné de identidad, y no está nada claro que se pueda seguir con el plan Renove. La propaganda del Contubernio es eficaz. Todos se calan la boina al verme pasar, en un acto de clara provocación. El cursillo de sushi-sashimi de trucha ha sido cancelado; la delegación de Fukujama venida hasta aquí para impartirlo, aburrida de esperar que se apuntara alguien, se ha ido a Compostela a besarle los pies al Apostol. Los bracos se me están enredando con los palleiros, a ver qué sale de ahí. Los viejos , como ya no tienen bancos, van cada mañana a sentarse a unas piedras junto al río (Danubio), y desde allí se dedican a hacer escarnio de los obreros…Obreros que, cansados de andar hueveando entre las máquinas paradas, se han ido a jugar a la wii a la taberna.

¿Qué debo hacer con los árboles y puentes , Barbie?.
¿Me habré equivocado?

Vuelvo a llamar a la Cancillería Imperial, a ver si me cogen ahora. La secretaria de No-nó me dice que sigue en los fiordos, que anda buscando un mechero que se le cayó al agua.
Entretanto, queridísima Barbie, espero atribulada tus consejos

Firmado:
Si-sí de Lucushofen

                                    ************************

Estimada Si-sí de Lucushofen:

Entiendo tu situación, que es delicada, pero no debes desalentarte. Sé de muy buena tinta que los rapaces del Contubernio no tienen nada contra ti. Sólo quieren salvar esos árboles y esos puentes, y lo quieren tan desesperadamente que –me temo- no van parar de tocar la gaita, la flauta, la pandereta y la zambomba, hasta que lo consigan. Tener dudas dice mucho de ti, querida Si-sí. Te aconsejo calurosamente que des ese paso que estás deseando dar. Tus electores te entenderán, y los otros sabrán reconocer tu gesto.an der schönen blauen Donau
Piensa que esos alisos están protegiendo las orillas del río (Danubio), y que talarlos sería una locura. He visto los planos de las nuevas plantaciones y, puesto que me escribes pidiendo consejo, el mío es que renunciéis ya mismo al plan Renove. Ni el césped ni los mixed-borders, ni un puñado de arbolillos flacos traídos del vivero, ni mucho menos los olivos de la infografía (debe de ser un error, o un corta-pega atolondrado de otro proyecto de No-nó, ¿quizá para la Circunscripción de Jaénhofen…?), podrán reemplazar jamás a los alisos de vuestra hermosa Promenade an der schönen blauen Donau.
En cuanto a los puentes de pizarra, siempre los he encontrado muy “vintage”. Infórmate de esto, Sisí, porque empieza a ponerse de moda. No vaya a ser que tiréis el puente…¡y después tengáis que reconstruirlo!.
Mi consejo es que recuperes tu verdadero ser, Si-sí querida: dile ¡sí! a esos alisos, e móllate polo río.
Ya verás qué bien te sientes después.

Tuya afectísima
Barbie Jardinera

*Glosario austrohúngaro: Rathaus: ayuntamiento. Promenade an der schönen blauen Donau: paseo por la orilla del bonito Danubio azul

¿Comen orejones / los anglosajones?

Mrs. Norris, viuda del anterior párroco de Mansfield, es ahora la casera del matrimonio Grant, actuales ocupantes de la vicaría. El doctor Grant – párroco indolente y comedor compulsivo, como tantos curas de aldea nuestros pero en versión anglicana- discute sistemáticamente con la roñosa Mrs. Norris…

“- …No fue más allá de la primavera anterior al año en que murió mi esposo cuando plantamos el albaricoquero junto a la pared de la cuadra, que es ahora un árbol magnífico…y que va ganando día a día, añadió Mrs. Norris dirigiéndose al doctor Grant.

apricots_2675814b-El árbol se desarrolla bien, sin duda, señora –replicó él-. La tierra es buena. Y nunca paso por allí sin lamentar que el fruto valga tan poco.
-Señor mío, es un ‘Moor park’, se adquirió en el bien entendido de que era un ‘Moor Park’ y nos costó… es decir, fue un regalo de Sir Thomas, pero vi la factura y sé que costó siete chelines, e iba facturado como un ‘Moor Park’.
– Le engañaron, señora –replicó el doctor Grant-. Estas patatas que estamos comiendo saben tanto a los albaricoques de un ‘Moor Park’ como la fruta de ese árbol. En el mejor de los casos resulta insípida; en cambio, un buen albaricoque es siempre sabroso, cosa que no ocurre con ninguno de los que tengo en mi jardín.
-La verdad –terció Mrs. Grant, intentando dirigirse con un susurro a Mrs. Norris a través de la mesa- es que mi marido apenas sabe qué gusto tienen nuestros albaricoques al natural; difícilmente habrá conseguido probar uno siquiera, pues es un fruto tan preciado (SO precious!), y los nuestros son de un tamaño tan grande (SO big!), de una calidad tan excelente (SO excelent!) y tan adecuados (SO convenient!) para tartas y conservas tempranas, que mi cocinera se da buena maña en cogerlos todos antes de que pueda hacerlo él…”
Jane Austen, Mansfield Park, Mondadori, 2013, pp.67-68, Traducción de M.Martín (*las expresiones en inglés son añadidos )

El albaricoquero del párroco Mr. Grant está vegetando. Crece bien pero no da fruta. Opciones: o ese invierno hizo poco frío en Mansfield – frío necesario para levantar el letargo de las yemas (1)- o hay problemas con la polinización, pues, si bien muchos albaricoqueros son autofértiles… todos producen mejor cuando tienen amigos cerca.
El problema que le veía Mr. Grant a su albaricoquero  ‘Moor Park’, variedad inglesa  procedente de Hertfordshire, es el mismo que tiene Mac Fairman en este forum californiano que adjunto. Léase atentamente la respuesta que le da su solícito vecino. http://forums.gardenweb.com/forums/load/calif/msg0712254729799.html?13.

dried_apricots_300Para terminar, algunos interrogantes: ¿de qué conservas tempranas habla Mrs. Grant?. Las mermeladas son, en mi opinión (la opinión de un paladar con todos los prejuicios de la cocina mediterránea), una de las pocas cosas decentes que hacen los británicos en la cocina.  La cocinera de los Grant hará mermeladas, pues, con la receta habitual de tanto de azúcar por tanto de fruta, con unas gotas de limón, un chorrito de cointreau… y decorará las tartas, antes de meterlas en el horno, con albaricoques frescos partidos al medio. (Foto de la derecha: James Wojcik)

Ahora bien,  ¿ sabrá deshidratar y secar albaricoques la cocinera de los Grant?. ¿Cómo se dice “orejones” en inglés, si es que se dice de algún modo?. ¿Comerán orejones en  Mansfield Park?.  ¿Y en Buckingham,  en la “city”,  en el East End…?.

NOTAS
(1) Manual de Vincenzo Forte, El albaricoquero, M.P. 1992: “Moorpark es una vieja variedad europea, exigente en frío vernal.. con poca constancia en la producción” (p.73)

San Martín mayo 2014 2 a2) Algunos datos espigados por la web: las variedades antiguas, como ‘Moor Park’ o ‘Blenheim’, tuvieron mucho más éxito comercial en los valles californianos que en la propia Inglaterra. Hoy los ingleses tratan de suministrar albaricoque autóctono a las grandes cadenas de supermercados, pero tirando de variedades de maduración tardía, que aprovechan hasta el último rayo de sol antes del equinoccio de otoño, y que no compiten con los maravillosos albaricoques frescos de España y Francia (naturalmente precoces). http://www.telegraph.co.uk/foodanddrink/10318530/British-apricots-finally-ripe-and-ready.html

Una gota de agua

A mediodía, cuando el sol está más alto

OLYMPUS DIGITAL CAMERAUna gota de agua, la que se pierde por el “racor” de la tubería de riego, le basta a esta culebrilla de agua (Natrix maura) para poder descansar un rato a  mediodía Una teja protege la llave (del hielo, de las zarzas…), y ahí, con la espalda contra la piedra húmeda, duerme hecha un ovillo la culebrilla. Quedan pocas ranas en la alberca nueva (que es ésta). Una o dos, como mucho, y buen cuidado tienen de andar de puntillas para no despertar a nadie… Cuando el sol está bien alto, mientras la culebrilla duerme, las ranas salen a cazar moscas por el borde de la alberca.

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Serenata do Toleiro

“Una gran parte de los respaldos de la Plataforma son de gente que no es de Sarria… no tienen ni idea del conflicto que se está desarrollando“. Palabras del alcalde, el día en que le dejaron quedar las 6844 firmas conseguidas contra el Plan de Encauzamiento.

Música de fondo, para ir leyendo el post relajados (y olvidarse del alcalde):

No había ninguna razón para tirar el Puente do Toleiro, pero lo han tirado. En el propio proyecto se decía que no era un obstáculo al paso del agua durante las crecidas del río.  Pero lo tiraron. Como nada tiene valor, como nada significa nada, se encogieron de hombros y lo tiraron. Un arqueólogo recomendó conservar los pilares de pizarra en algún parque. Ahí los ven ustedes, tendidos sobre la hierba, tan perplejos como los peregrinos que estos días cruzan el río camino de Compostela…

pilares derrubados do toleiroDice el alcalde que se van a estudiar las firmas para “comprobar cantas delas son de xente de Sarria” (El Progreso, 9/5/14). Pues bien, sarrianos son los que la madrugada del 24 de febrero se encadenaron a los árboles, sarrianos los que se lanzaron en piraguas para detener el derribo do Toleiro, sarrianos los que redactan denuncias, los que organizan batucadas, los que no descansan. Sarrianos como usted, señor alcalde, no se confunda. Pero al lado de cada uno de ellos estamos unos cuantos “de fuera”, arropándolos y ayudándoles como Dios nos da a entender. No hace falta que haga ese estudio que ha anunciado, señor alcalde, no pierda el tiempo con chocholadas: ya le digo yo ahora que sí, que hay firmas en el listado que no llevan su ADN.

Yo -por ejemplo- no soy de Sarria, tiene razón el alcalde. Soy de La Coruña y vivo en un pueblo de Madrid. Parte de mi infancia y adolescencia transcurrió en una playa de la Costa da Morte, entre Laxe y Malpica, a la que dediqué una entrada en este blog hace ya tiempo. Lo retomo ahora, señor alcalde, para intentar explicarle algunas cosas.

Hace unos años, entre diciembre y febrero de 2002/2003, pasé dos meses acarreando cubos de chapapote de las playas ensuciadas por el Prestige. Entre otras, la playa de la que acabo de hablarle. Comía mi rancho entre italianos, franceses, andaluces, yankis, madrileños, colombianos…Un grupo de canadienses montaron (pagándolo todo ellos) unos pabellones para recuperar aves petroleadas. Cuando encontrábamos un cormorán, un frailecillo, un arao o un alcatraz teñido de negro, paralizado pero todavía vivo, se lo llevábamos corriendo a ellos, para que lo lavaran y trataran de salvarlo. Lo mismo hicieron unos alemanes en la carretera de Noia… y otros muchos en otros puntos de la costa. ¿Recuerda usted todo aquello?, ¿entiende al menos por qué se lo estoy contando?. Algo me dice que no. Un portugués con el que estuve limpiando la playa de Carnota, llegado desde Faro haciendo auto-stop, me dijo que al ver las imágenes en la tele no lo dudó un segundo. Él era del Algarve, sabe usted, pero se echó a la carretera y terminó aquí. “¡Coitados, os espanhois…!”, me decía, meneando la cabeza, mientras rascaba con su espátula el chapapote de las rocas.

InfografiaPasarelaTojeiro
La memoria es una cosa  muy desigualmente repartida. Alguna gente –esa especie de zombis que se pasean por esta “infografía” del futuro Toleiro (aquí arriba), en la que, por cierto, los alisos que iban a talar han sido reemplazados ¡por olivos!- cree que el mundo empieza con ellos, y por eso no se enteran de nada. Otros, por suerte, los que todavía recuerdan, se esfuerzan como locos por conservar lo que merece ser conservado. Pero para eso, para saber el valor de las cosas, pongamos  ¿el Orinoco?, no es requisito ser miembro de la etnia yanomani. ¿O resulta que sí?  ( 1)

*****
Cuando construyeron el Toleiro nuestros abuelos aún no habían nacido. Lo harían pronto, enseguida, hacia el final de la Primera Guerra mundial (por esos años los perros de Galicia empezaron a llamarse, rutinariamente, o “Kaiser” o “Trotsky”, ¿cómo se llamarían antes?). En 1909 una “chea” inédita hizo que se juntaran las aguas del río Celeiro con las del Sarria. La familia que vivía entonces en el molino del Toleiro tuvo que trepar al tejado para que la riada no los arrastrara. Los viejos contaron durante muchos años la hazaña de “Tapita”, el gran nadador, procedente de alguna de las colonias americanas recientemente perdidas: el hombre se echó al agua en taparrabos, con una cuerda fina atada a la cintura (el otro cabo quedó atado a un árbol de la orilla, quizá uno de esos ameneiros hoy amenazados); “Tapita” se sumergió para salvar la corriente, emergió de nuevo, subió al tejado y, usando una maroma gruesa hecha con cuerdas de carro, que los vecinos le hicieron llegar atada a la cuerda fina, fue pasando uno a uno a todos los del Toleiro… Los pilares del nuevo puente, el que acaban de echar abajo, empezaron a construirse poco después de este episodio (2).

Un día de 19… el padre de mi abuela descubrió, en el lapso de apenas un minuto, dos cosas: que había dejado embarazada a su novia, y que unos asuntos urgentes reclamaban su presencia inmediata en La Habana. Cogió el barco y se despidió para siempre. Quién sabe si en ese mismo trasatlántico, pero en primera clase, no viajaría también Beniamino Gigli, rumbo a Nueva York… trasatlantico hacia 19...Esa generación de abuelos es la que hizo después la guerra civil. Mi abuelo, como tantos otros,  escapó de milagro al fusilamiento. Había sido miembro de la CNT, fontanero, y el único, por lo visto, que sabía leer y escribir de su cuadrilla. Lo mandaron al Frente del Ebro a arreglar camiones. El otro abuelo – labriego reciclado en comerciante de “productos coloniales”- tenía un soplo en el corazón y se libró del reclutamiento. Era, o decía ser, franquista… Una historia bien vulgar, como la de cualquier familia (“¡…coitados, os espanhois!”). En Sarria, en el 36, unas señoras de familia bien se refugiaron en la cuadra de los cerdos de Luis “Guetas”,  republicano de buen natural, que todo cuanto hizo con sus refugiadas fue tomarles un poco el pelo, asuntándolas con relatos truculentos de lo que fingía estar viendo por la ventana (“¡Ya se llevan a Doña Pura, arrastrándola de los pelos …!”).. Pasó la República, acabó la guerra, vinieron los años oscuros…y los pilares do Toleiro siguieron firmes en el lecho del río.

Por entonces seguro que había muchos más árboles. Un bosque más espeso, más rico y estratificado. Las mujeres irían a lavar la ropa al río, como iba mi bisabuela al suyo, en una aldea de Ortigueira, a lavar los pañales de la niña que acababa de nacerle. Y lo mismo haría la abuela de usted, amable peregrino, en Algeciras, Lima, Aberdeen..o las afueras de Osaka. lavanderas ponte ribeiraEl paisaje era verde manzana, o verde pistacho, color de los carballos al brotar, y no verde plateado, como el de los eucalitpos, o verde oscuro y apagado, como el del pino de Monterrei… El granito y la pizarra se usaban tanto en los puentes como en las casas. En los hórreos donde se almacenaba el maiz. En los valados, en los camposantos, en las plazas. Con algunas diferencias de color y sabor, también se haría así, amable peregrino, en su sierra de Guadarrama, o en el Aveyron, en un pueblo de los Cárpatos, de Burgos..o de las afueras de Connecicut.

… Creo que estas viejas historias desordenadas, como esos viejos paisajes, es lo que los perroflautas de la Plataforma vemos confusamente encarnados en la pizarra del Toleiro, el granito da Ponte Ribeira, los troncos de los alisos del río. La imagen que forman árboles y puentes es un lazo directo con el pasado, el de los sarrianos en primer lugar y el de todos los gallegos en segundo, pero también con el suyo de usted, amable peregrino, y con el de cualquier persona de buena voluntad  que se empeñe en recordar y proteger las cosas valiosas. Los zombis de la infografía, producto de la mente de algún enxeñeiro da Confederación Hidrográfica, son los únicos que sobran aquí (¿…pueden imaginar  ellos las manos moradas de las lavanderas del río, las manos callosas de los hombres que levantaron el puente, su orgullo justificado al terminar la obra, el primer día que lo cruzaron…?. )

***
Mis conocimientos de física son rudimentarios (por decir algo), pero sé que hay una cosa llamada “entropía” según la cual el universo tiende a la dispersión y el desorden. Un amigo, profesor de física en un instituto de secundaria, me lo explicó hace años con un ejemplo: “entropía” es lo que se produce cuando abres un frasco de perfume y su contenido se pierde para siempre por el espacio. ¿Quién conseguiría volver a meter el perfume en su frasco?. El cosmos aspira a convertirse en caos, me explicaba pacientemente este amigo, porque el desorden es más estable. Requiere menos energía. Pero -añadía- frente al desorden del universo está la vida. La vida sin comillas, compleja y esforzada como una hoja de aliso, o, más aún, como cada una de las células que la componen. Así que el que la destroza, el que corta un árbol por pura desidia, dándole con la pala excavadora para maniobrar mejor, o porque “¡son só amieiros!”, el que tira “porque sí” el puente que levantaron nuestros bisabuelos, con pizarra traída en carros de bueyes, escogiendo una a una las piedras, colocándolas primorosamente en su sitio…el que destruye eso, el que abre el frasco de perfume y se encoge de hombros después, tiene que tener claro a lo que se expone: los que todavía tenemos memoria, en Sarria o fuera de ella, no descansaremos hasta que un juez le haga pagar BIEN CARA su estupidez.

perroflautas no río

NOTAS

(1) Esa forma de pensar se viene llamando de un tiempo a esta parte “derecho a decidir”, versión política del más castizo “yo me lo guiso/yo me lo como”. Si usted , señor alcalde, piensa que sólo los nativos tienen algo que decir sobre los árboles y puentes del Camino de Santiago (Patrimonio de la Humanidad), a su paso por Sarria, no debe acoquinarse. Sea coherente: anúncielo públicamente y llévelo hasta sus últimas consecuencias. A ver qué opinan del asunto sus compañeros de partido. Entre esto, y que ya empieza usted a hablar del “conflicto”… les va a encantar.
(2) ) Relatos recogidos en Cuentos de pueblo, cuentos de Sarria, A.Díaz, 2002

Espera

chaque jourNo hay nubes ni sombra de nubes. Cielo azul, sol subiendo en el horizonte. Hoy 6 de mayo llegaremos a los 30 grados. Es un poco pronto para sentarse a esperar – la palabra, el verbo más repetido en este blog- pero no se puede hacer nada. Bueno, quizá decidirse a construir esa tercera alberca de ladrillo y piedra en la que llevamos años pensando. Y renunciar (otra de esas palabras cotidianas) a la mitad de los tomates y pimientos previstos. En espera de la lluvia, lo único prudente es ir empezando a segar la hierba,  estrenar ¡por fin! la elegante, ligera, preciosa  guadaña asturiana de mi amigo Rubén…