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Acerca de ccoutodafonte

1968, La Coruña. En la Comunidad de Madrid desde 2005. Sector: jardinería. Blog: www.laramadeoro.com.

Ibis en la playa de Sada

(Fauna vagabunda, I)

Enero 2023. Threskornis aethiopicus, ibis sagrado o egipcio, originario de Africa subsahariana y oriental. Clasificado como «especie exótica no establecida» en este tramo del Atlántico, pero como especie exótica-nidificante en el tramo francés, de donde quizá proviene este ejemplar ¿desorientado, pionero…? que vagaba esta mañana por la playa de Sada. He vuelto a buscarlo unos días después pero ya no estaba. Seguían los vuelvepiedras, como locos por la orilla, los correlimos y una media docena de espátulas. Entre los sedentarios o casi, varias parejas de garzas, una única garceta, ánades reales y silbones, ¿un ganso?, y docenas de gaviotas reidoras (aquí, choronas), sobrepasando en número a las patiamarillas.
A esta fauna que viene de «fuera» ( convención linguística para salir del paso; pero habría que determinar si tal cosa sigue teniendo algún fundamento, tal o cual adverbio espacial, ¿?, en el marco de la historia natural reciente, totum revolutum de los siglos XX y XXI) podrían aplicársele, quizá, algunos de los pecios de Sánchez Ferlosio sobre la «Naturaleza», que no es -por ejemplo- el león somnoliento del zoo, sino la rata que se cuela entre los barrotes para robarle un resto del menú … No el animal emblemático que mimamos -al tiempo que terminamos irreversiblemente con su hábitat «natural», así como con el de sus competidores de «fuera», allá «lejos»- , sino el que se adapta a nuestros destrozos; el que cambia, sufre, sobrevive y se reproduce.

Cualquiera que tenga responsabilidades de gestión en un espacio natural protegido (o sin proteger) considerará una frivolidad el párrafo anterior. Sin embargo, el caso del ibis sagrado no parece, pongamos, el de la cotorra de Kramer. ¿O todo es lo mismo? Cuando se le cuelga a un pájaro el sambenito de «exótico invasor», y por ende «dañino», es decir, «amenaza para la fauna autóctona», sin matices (nidificante o no, etc), y por ende condenado a la erradicación (con menos matices aún), lo suyo sería justificarlo bien, con datos concretos. ¿Es frívolo decir esto? No hay mucha información en internet sobre la situación de los ibis en España, que en su práctica totalidad, según datos de la SEO, son ejemplares divagantes. Sí abundan, en cambio, los artículos referidos a su situación en Francia, en cuya costa atlántica la población de ibis se disparó a principios de siglo. Lo que sigue a partir de aquí es el resumen, con algún añadido, de un informe publicado en 2015 por Loic Marion (investigador del CNRS -equivalente a nuestro CSIC- en la universidad de Rennes, y coordinateur des Recensements Nationaux des colonies d´Ardeides, Spatule blanche et Grand Cormoran pour le Ministère de l´Ecologie, Vid. nota 1).

Al ibis se le ha estado persiguiendo durante años en algunos departamentos de Bretaña y Pays-de-la-Loire. Con saña pero sin fundamento, denuncia Ms. Marion. Por un lado, los ibis refuerzan las colonias de sus primas las espátulas (Platalea leucorodia), aves protegidas y con pedigrí autóctono. Estas colonias mixtas suelen incluir también garzas y garcetas, a veces garcillas bueyeras, incluso martinetes. Un «ambiente sonoro atractivo» (=las voces del vecindario) es importante a la hora de criar: todas estas aves irán a hacerlo donde más amparadas por el grupo se sientan. Si se ahuyenta o mata a tiros a los ibis, aunque sea con silenciador, la reproducción de toda la colonia queda comprometida, que es lo que de hecho, asegura Ms. Marion, ha estado pasando (incluyendo la espantada de una primera pareja de moritos comunes –Plegadis falcinella, pariente directo del ibis pero, a diferencia de este, legalmente protegido- que se había asomado por la laguna de Grand- Lieu en 2011. Solo en 2015, cuando se dejó en paz al ibis sagrado, el otro se le arrimó y se animó a hacer su nido). En resumen: a tiros con los ibis, abandonan el lugar de nidificación las espátulas y compañía, quienes, además -todos ellos- van volviéndose más y más farouches a medida que se persigue a los ibis. Inicialmente, es decir, desde que se detectó su presencia en Francia hace 40 años, hasta 2015 (fecha de este artículo de L.Marion), después de casi una década de persecución, ellos eran los más confiados de la colonia: la presencia del ibis tranquilizaba a la mucho más tímida espátula, dada a alejarse del nido ante la menor amenaza (léase: presencia humana).
Por otro lado, las citas de destrucción de huevos de charrán o fumarel por parte de ibis en 2005 son muy excepcionales o de segunda mano, no verificables, alguna de ellas… disque obra de un zorro. Mientras se hacían las pertinentes verificaciones fueron abatidos a tiros 7000 ibis, los sospechosos «presuntos». Misma ignorancia o mala fe en el caso de la destrucción de la colonia mixta en la isla bretona de Govihan (2004). Los nidos se encontraban sobre viejos ejemplares de ciprés de los pantanos. El propietario de la isla quería «proteger» los árboles. Resulta que son los excrementos de cormoranes y garzas los que dañan o pueden dañar a los cipreses, no los de ibis (y quand même, ¿justificaría eso un «programa de erradicación» de los, por cierto muy autóctonos, cormoranes?); pero sobre todo: los cipreses de los pantanos son ellos mismos ¡alóctonos!, introducidos en los años 30 y causantes del cambio radical del ecosistema del golfo de Morbihan (antigua junquera). Los ejemplares donde se instalaba la colonia mixta estaban viejos y enfermos, ya muy debilitados por las tormentas del Atlántico. ¿Y cómo los protegió de los ibis este tío de Govihan? Talándolos. Hecho lo cual, se lió a tiros con los pájaros.
Por último, la tesis de Loic Marion tiene adversarios, naturalmente, que también divulgan sus puntos de vista en internet. P. Yésou y P. Clergeau, defensores de los programas de erradicación, alegan que los ibis, al margen de su carácter directamente dañino o no dañino sobre otras especies (ellos dicen que oui, pero Marion discute una por una todas sus pruebas), se reproducen con éxito apabullante (= daño indirecto). Pues bien, L. Marion argumenta que la expansión atántica del Ibis a partir de 2007, tras la dispersión de ejemplares provocada por las primeras y poco meditadas intervenciones (años 90 y primeros 2000), se debe principalmente a la sobreabundancia de cangrejos rojos, también llamados de Luisiana o cangrejos americanos. Cangrejos altamente invasivos, con efectos dañinos-directos para el ecosistema (sobradamente probados, estos sí) que exactamente en esos años colonizaron la Brière y después el lago del Grand Lieu, la mayor zona de nidificación del ibis. Lectura a medio plazo: los ibis y sus vecinos contribuyen a controlar la expansión del cangrejo americano. La población de ibis se contendrá, necesariamente, a medida que el recurso disminuya y siempre y cuando no se siga perturbando las colonias mixtas estables (perturbación que está en el origen de la dispersión del ibis, recuerda otra vez L.Marion). Pero mientras esto no sucede y va aumentando el número de parejas reproductoras, los directores de los parques y reservas naturales se ponen nerviosos y se lo hacen saber a las autoridades. ¿Hay que intervenir? L.Marion mantuvo su non en la reserva de Grand- Lieu (de la que era director), repitiendo que semejante éxito reproductor se debía al éxito del cangrejo rojo… a día de hoy ya en disminución, como no podía ser de otra manera. Los que pasan de estas sutilezas y dicen que sí, que procede la erradicación, porque -tal es el argumento de fondo- un ibis egipcio no pinta nada en Bretaña, ¿lo harán al menos con tiento, fuera de época de cría, por ejemplo, ya que ahora se sabe más del contexto social de las colonias mixtas…? Cabe dudarlo. La orden de la prefectura de Maine et Loire para 2021-2025 va en la línea de Yésou & Clergeau, no en la de L.Marion. Y es la orden del prefecto la que se ejecuta a través de las ONCFS -organizaciones nacionales para la caza y fauna salvaje-, opine lo que el opine el director de este o aquel espacio natural protegido. (Véase nota 3)

(Foto: sarcófago de ibis momificado. IV-I a.c. Brooklin Museum, N.York)

Sobre la situación del ibis sagrado en España, esta es la conclusión del informe del Atlas SEO (nota 4, enlace al informe completo): «El número de ejemplares que se registran en los últimos años parece tener una tendencia a disminuir, inferior a 10 ejemplares: dos aves en dos provincias en 2016, siete aves en seis provincias en 2017 y ocho aves en seis provincias en 2018 (Molina et al., 2020)» . A pesar de estos datos, en Cataluña hay un plan de erradicación desde 2019: se eliminará por la vía rápida al que asome el pico por allí, venga a criar o solo de paso (que es lo que documenta la SEO). En Doñana cinco ibis sagrados tuvieron la mala suerte de mezclarse con unos moritos (2011) y el personal del parque, en conformidad con la Junta de Andalucía e ignorando por completo la conducta social de estas especies -como no se cansa de denunciar L.Marion- acudió raudo y veloz a «erradicarlos»… por si acaso. En el resto de la Península se le ha dejado en paz (*o yo no encuentro más datos en la web, valga esta precisión para todo lo escrito), a pesar de los frecuentes avistamientos y de que las fuentes de alimento abundan. Por tanto, teniendo en cuenta que aquí, con las ilustres excepciones catalana (demasiado reciente) y andaluza (demasiado escasa: 5 ejemplares «erradicados»), nunca se le ha perseguido seriamente, este dato de la SEO («tendencia a disminuir») vendría a darle la razón a Loic Marion. Los problemas con el ibis empiezan con su dispersión cuando se entra pegando tiros en una colonia mixta sin la menor idea de lo que va a pasar después (= precisamente lo que se hizo en el golfo de Morbihan en los 90, vid.supra). Así que cuidado con los hiperactivos protectores de la naturaleza en Andalucía y Cataluña. Siempre con retraso, pero con infalibilidad probada, los españoles tendemos a reproducir los errores del vecino…Y antes de terminar: las fichas ornitológicas del Ministerio de Medio Ambiente, que reproduce, desarrolla y amplia la Generalitat, son una risa en lo que se refiere al ibis: debe de ser el único pájaro -¿quizá en compañía de otros exóticos?- que eutrofiza las aguas, va cuando tiene hambre a los vertederos, presenta riesgo de colisió amb les avions… De este tipo de argumentos, de nulo rigor científico, habla L. Marion en su informe)

Siguiendo en España. En las marismas del Guadalquivir han resuelto explotar económicamente los cangrejos americanos (que por lo visto están muy buenos a la plancha) y dejar las sobras para las garzas, espátulas,flamencos, ibis eremitas, moritos y quien se presente. Sale perdiendo el cangrejo autóctono, por supuesto. Y también la población de anfibios disminuye, porque el cangrejo americano devora huevos y renacuajos, pero… ¿qué hacemos? Pues hacemos «de tripas corazón», en resumen, para que los hosteleros sevillanos se estén tranquilos y de paso la población de Ardeidae & Cia prospere. Se prohibe el movimiento de cangrejos vivos de unas masas de agua dulce a otras (así en las regulaciones autonómicas). Se confina -intenta confinar- en reservas naturales al cangrejo autóctono y, si acaso, a los anfibios -otra vez la imagen del león del zoo, en aquel pecio de Sánchez Ferlosio- dándole vía libre al cangrejo rojo en el resto de los humedales…También en la Albufera lo han indultado ya, mediando un estudio del CSIC en el que se da cuenta del beneficio para garzas, espátulas etc. ¿Alternativas realistas…? (N.B, sobre la necesidad de distinguir y no tratar de hacer simple lo complejo: no parece que nada de lo anterior pueda aplicarse -aquí y ahora- a otras especies invasoras «similares», pongamos cangrejo azul en el delta del Ebro, mejillón cebra… Nota 5)

Conclusiones, a partir del caso francés. ¿Ponemos en la lista de indeseables al cangrejo rojo pero seguimos plantando cipreses de los pantanos? ¿Menos ibis = más espátulas, de verdad?, ¿aunque ningún estudio serio dé pruebas concluyentes del carácter dañino del ibis (todo lo contrario, cuando se trata de reforzar la población de espátulas) y aunque los manejados por las expeditivas ONCFS, al menos hasta 2015, fecha de publicación de este trabajo de L.Marion, no tuvieron nunca en cuenta, por puro desconocimiento, ni la vida social en las colonias mixtas ni los estudios sobre el aumento/disminución del indeseable cangrejo americano en relación con el mayor/menor número de ibis ?

No sé si quedan ecosistemas «puros» en algún lugar de la costa atlántica. Todo lo hemos alterado, en uno u otro grado. Siendo esto así, y cada sitio/cada caso diferente de todos los demás, ¿es posible dar normas generales y radicales, estigmatizar a este pájaro o a esta planta alóctonos sin estudiar muy despacio por qué está ahí, cuál es su impacto real, contrastado, y qué va a pasar si se interviene para limitarlo/erradicarlo, de esta o aquella forma? O, dicho de otro modo, ¿en qué punto de la cadena de «invasiones» es inteligente intervenir y en qué punto deja de serlo sin que, después de años/lustros/siglos acumulando desbarajuste sobre desbarajuste, no nos vaya a salir más caro el bollo que el coscorrón?

(Foto: jeroglífico en el templo de Horus. Edfou, antigua Apolinópolis Magna, en el Alto Egipto)
Sigo leyendo… Las frágiles y muy autóctonas espátulas también prosperan en estos últimos tiempos, y en parte gracias a sus exitosos primos egipcios. Tal es la tesis, convincente mientras no se demuestre lo contrario (con datos, no con principios generales del tipo ¡no es de aquí, rien à foutre!) , de Monsieur Marion. Si la población de los dañinos cangrejos rojos se mantiene en niveles asumibles (en el lago del Grand- Lieu, concretamente), también a los ibis se lo debemos, en la parte que les toca.

NOTAS

(1) Loic Marion está jubilado desde 2018. En abril de 2022 fue nombrado Presidente del Consejo Nacional de Proteccion de la Naturaleza. Su detallado informe de 2015, «Impactos colaterales de las medidas de la destrucción de ibis sagrados en Francia»: https://eee.mnhn.fr/wp-content/uploads/sites/9/2017/10/MARION-2015.pdf .

(2)Tesis opuesta a la de Loic Moiron (2014), que éste mismo analiza y desmonta en el texto citado más arriba: http://www.especes-exotiques-envahissantes.fr/wp-content/uploads/2018/10/ibis_sacre_r2.pdf

(3) Última orden del prefecto de Maine et Loire para 2021-2025, autorizando la persecución del ibis: https://www.maine-et-loire.gouv.fr/autorisation-de-destruction-de-specimens-d-ibis-a7224.html
ONCFS: Organización Nacional para la Caza y Fauna Salvaje. Los que van con las ecopetas.

(4) Sobre el ibis sagrado en España:
-Estatus oficial: https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/conservacion-de-especies/Threskiornis_aethiopicus_2013_tcm30-69957.pdf:
-Atlas SEO/ BirdLife: https://atlasaves.seo.org/ave/ibis-sagrado/#:~:text=En%20Europa%20est%C3%A1%20considerada%20una,et%20al.%2C%202017).
-Plan de erradicación en Cataluña, 2019: https://mediambient.gencat.cat/web/.content/home/ambits_dactuacio/patrimoni_natural/especies_exotiques_medinatural/llista_sp_catalogades/ocells/DOC/Ibis-sagrat.-Threskiornis-aethiopicus.pdf
-En Andalucía, 2011: http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal_web/web/servicios/centro_de_documentacion_y_biblioteca/fondo_editorial_digital/revistas_boletines/geobio/numero_18/ibis_sagrado_ampliada.pdf

(5) Sobre el cangrejo rojo/americano (Procambarus clarkii):
-Más que indultado en Sevilla: https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/cangrejo-rojo-conquisto-marisma_1_2372540.html
-Indultado también en Valencia: https://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2011/02/07/indulto-cangrejo-rojo-13084441.html

Foto: el ibis de Sada. Ojalá vuelva

Flores y frutos en el Banco de España

La exposición cierra el 25 de febrero. Se ve en quince, veinte minutos. Bodegones y alegorías de Van der Hamen, pero también cosas muy modernas: maravilloso Herbarium de Joan Fontcuberta (aquí a la izquierda), por ejemplo, a pesar de la enrevesada explicación del catálogo, a la que aún sigo dando vueltas. Tal catálogo, por cierto, es gratuito y estupendo, con la sola pega de algunos textos -no todos- perfectamente prescindibles, y de las explicaciones woke que encabezan el apartado «Flores de otro mundo» («…críticas a las dinámicas de desigualdad y abuso nacidas en aquel período…etc»), fárrago que no añade nada a unas obras que se sostienen solas, como el Pilgrim de Lothar Baumgarten ( véase foto, abajo a la izquierda), si bien hay que reconocer que con frecuencia, o siempre, son los propios artistas, y no solo el apurado redactor de este catálogo mainstream en 2023, los que dan la lata con sus largas, confusas, pretenciosas explicaciones… Todo lo cual, además, resulta muy simpático de leer ¡en el Banco de España! Y recordemos que tanto este Baumgarten como su compañero de sala y catálogo, Hakihiiwe, viajaron al Amazonas y se entretuvieron incordiando -ambos dos, aunque ninguno lo expresaría así- a los pobres indios yanomanis, con el objetivo de estudiarlos y aprender… y a la postre obtener de ellos la chicha con que poder elaborar sus obras (vid. info aneja en el catálogo). Por elegir un cuadro, de un conjunto en general muy bueno, me quedo con la pintura-fruta de Francisco Bores; una vanitas-fruta, para el caso: calavera luminosa en verde pistacho y naranjas y amarillos que fosforecen.

Para la visita, solo con reserva: https://coleccion.bde.es/wca/es/secciones/exposiciones/floresyfrutos.html

L. Baumgartem Pilgrim, 1961. S. Hakihiiwe, Wakari («Fruto dulce de la selva»), 2019.

Y aquí el óleo de Francisco Bores, Nature morte au pichet, 1961, que tan bien quedaría en mi comedor.

Chochín y chochín (y chochín)

Hacía años que no los veía (en LRO, nunca). Esta vez son dos, en un bosque de hayas y arces a las afueras de Bruselas: el adulto está a la izquierda, observando con atención a una cría, ya de buen ver, que salta y hace como que vuela en una rama más alta, a la derecha de la foto. Pienso que el chochín de la derecha es una cría porque me parece todavía más pequeño que el de la izquierda y porque no acabo de verle la cola, tan conspicua siempre. Pero también puede ser un inicio de cortejo (?) entre dos ejemplares adultos. Leo en la guía de Blume que el chochín, Troglodytes troglodytes, tiene normalmente dos nidadas. La primera en abril, la segunda más o menos ahora.
(Filtro «Icarus» del editor de Windows. Mi cámara es muy corriente, yo muy miope, y el chochín, diminuto. Para poder distinguirlos bien -pero sin molestar-, tuve que ampliar mucho el zoom! La foto solo vale para percibir la densidad del sotobosque. La rebosante maraña de ramas secas, tocones desarraigados, musgos, zarzas, helechos.)

Post scriptum, 17 de junio. Me manda Tricolina esta captura de cámara, de una grabación en streaming en su bebedero/bañera para pájaros de Cotos de Monterrey. Es el primer chochín que ve en 21 años, exactamente a la vez que los veo yo, ahora, unos dos mil kilómetros más al norte. Añado el link con el video completo. Nuestro pajaruco aparece en el minuto 0,50: https://youtu.be/ClgJEU02ea0

Amarillo mayo

El calor acelera el final de la floración de las retamas. Adelanta la de las santolinas -campo de cetonias- y de los cantuesos, su complementario en azul. Mayo termina entonces como antes terminaba junio: terciopelo amarillo entre las viñas; cebadillas maduras y ásperas (peligrosas: pueden meterse entre las pezuñas de los perros); pámpanos verde claro, todavía sanos y jugosos. Y en la orilla de los caminos, y alrededor de la casilla, y ya enseguida entre las cepas (i.e: antes de que los pámpanos se hagan sarmientos pero no antes de que los invertebrados terminen sus tareas de primavera, que incluyen la fecundación de las flores de la vid)… hay que ir empezando a desbrozar.

(Foto: Santolina chamaecyparissus,)

Dos orquídeas de prados secos

Hacia 1900. Collection Espace photographique Arthur Batut, en Labruguière (Departamento del Tarn, Francia).


El fotógrafo Arthur Batut es conocido por dos motivos: su manual La photograhie aérienne par cerfvolant, 1890 (1), y sus colecciones de «arquetipos» humanos, logrados a partir de la superposición de placas fotográficas de varios individuos/paisanos (por ejemplo: 10 retratos de mujeres arlesianas = La Arlesiana). Batut fue el primero en atar su cámara fotográfica a una cometa. Cometa en francés: cerf-volant, como ese escarabajo de largos cuernos, ciervo volante, que trajina en los montones de hojas secas. Las fotos aéreas de Batut no fueron, sin embargo, las primeras; antes de él, antes de su ciervo-volante-con-cámara, Nadar utilizó con idéntica intención un globo aerostático anclado al suelo: la foto saldría más cara pero era más precisa. Menos poética, seguramente también. En cuanto a los retratos-tipo, Batut no se limitaba a jugar con sus placas fotográficas -como hoy haríamos con Photoshop o con los filtros de Instagram- : era ambicioso, soñador, aspiraba a captar «lo invisible» (2), y con esas palabras lo explicaba él mismo.
Los archivos de Arthur Batut, se guardan en el museo del pueblo en que vivió y murió, Labruguière,en el antiguo Languedoc, a no muchos kilómetros de Castres, su pueblo natal. No he estado en el museo y nada sé de su biografía, salvo las cuatro tontunas de la wikipedia, pero husmeando un poco por la web deduzco que pasó su vida, o la mayor parte de ella, en la misma zona, que debía de conocer al dedillo. El mismo ojo que salía a revolotear por el aire (o a perseguir fantasmas) también sabía, cuando quería, pegarse bien a la tierra, es decir, fijarse en los detalles, que es lo contrario de aspirar al «tipo». En 2019 se organizó una exposición en Labruguière con fondos inéditos de Arthur Batut, entre ellos un grupo de bodegones con flores, como este de arriba.
Cuerpo a tierra, pues, con las gafas de ver de cerca. Hay que coger las flores en el campo. Elegirlas, primero. Anacampsis pyramidalis medio abierta y Orchis purpurea, ya abierta de todo (1). ¿Por qué esas orquídeas, por qué no un aciano, una amapola…? Quizá porque ya crecían juntas en el mismo prado: semiseco, calizo y muy soleado. Después habría que colocar las flores en ese cacharro de cristal (elegir el cacharro; elegir de qué lado se quedan las hojas de la Anacampsis ). Memorizar los efectos de la luz -artificial- contra ese fondo nebuloso. Y mientras se van tomando las decisiones (¿cuántas horas?), las dos orquídeas aguantan el tipo. El fotógrafo ha tenido el buen tino de meter los bulbos en el cacharro, y de cubrirlos delicadamente con musgo.

(1) Pdf: http://www.numerisationterrain.fr/pdf/PhotographieAerienneCerfVolant.pdf
(2) Dejó por escrito su método: La photographie appliquée à la production du type d’une famille, d’une tribu ou d’une race. Paris: Gauthier-Villars et fils.
(3) Cf. sus equivalentes a todo color: preservons-la-nature.fr, página muy completa, que incluye planos departamentales. Tarn y Aude (en el antiguo Languedoc interior), son conocidos por la cantidad de orquídeas silvestres que albergan sus prados de primavera: https://www.aude.fr/je-decouvre-la-flore-de-laude

Anacampsis pyramidalis + Orchis purpurea

Vodka ruso, ¿sí o no?

(Sección: El huerto en la coctelera. Cap. 1: Bloody Mary. Segunda parte: Vodka ruso, ¿sí o no?)

El 8 de abril, casi un mes y medio después de la invasión de Ucrania, la UE prohibió la importación de vodka ruso. Se puede comprar y vender el que ya anda por aquí, pero no traer más. Que lo encontremos o no a la venta depende, como antes del 8 de abril, de lo que las grandes distribuidoras, tiendas, licorerías, etc. hayan decidido, cada una por su cuenta. He buscado información por la web. Datos y conclusiones (con todas las limitaciones que cabe imaginar: ¡habría que hacer un estudio bastante más exhaustivo!) terminaron ocupando demasiado espacio para poder subirlos aquí como un post. Lo adjunto pues como pdf -especie de estudio de campo casero-, y ahí se queda…
Ni Carrefour ni Eroski, ni Delhaize, ni Monoprix, han retirado el vodka ruso de sus catálogos. Carrefour y Delhaize, sin embargo, habían anunciado a principios de marzo que lo harían.
Del pdf reproduzco solo la conclusión para LRO (abajo). Y esta foto de las botellas de Russian Standard Vodka que me mandan de un Carrefour de Bruselas (28 abril).

…. Entonces, Vodka ruso, ¿sí o no? Nuestra respuesta en LRO es NO. El Bloody Mary nos sale estupendo y a buen precio con el sueco Absolute o el francés Eristoff. Y si está hecho con tomates de la huerta (tomates sin pedigrí claro; tipo rosa/Raf/moruno), mejor que mejor. Queda pendiente, por último, la prueba con ese vodka de patata que hacen en Polonia, de precio disparatado pero de nombre charmant: Chopin- potato-vodka

Bloody Mary: tomates y agüita

Nueva sección: El huerto en la coctelera.
Cap. 1: Bloody Mary
Primera parte. Tomates y agüita

Así como hay patatas para freír y patatas para cocer, según su mayor/menor contenido en almidón, del mismo modo hay tomates para salsa, para ensalada y para cóctel, o sea, para zumo, punto de partida del Bloody Mary, según su mayor/menor carnosidad. Pero estas clasificaciones -como todas- están hechas para salir del paso, no para ser tomadas al pie de la letra (por ejemplo: una patata nueva de cualquier variedad se fríe mejor que una vieja-revieja de la variedad recomendada «para freir»…) . Con los tomates, lo mismo.


Los tomates pera y los Roma cumplen en principio los requisitos del ·»tomate para zumo»: carnosos, de piel fina y dulces (o no muy ácidos). Son los que se usan habitualmente para el gazpacho y las salsas. Pero en LRO hace años que no los cultivamos. Todas las veces que lo intentamos resultaron ser bastante sensibles a la enfermedad del «culo negro» (motivada por carencias de Ca, por riegos insuficientes…). Salvo plantas sin padre ni madre -como las que nos regala Manduca, el cabrero jubilado, procedentes de su misterioso semillero- ahora nos limitamos a variedades de tomates rosa y Raf, que son menos dulces que los pera pero valen para todo y, si se despunta bien la planta (selección de flores y brotes) parecen resistir mejor los períodos de estrés. En abril no tenemos todavía tomates. Hay que comprarlos por ahí: tomates Roma, pues, procedentes de un invernadero y con el sello bio. Tomates de primavera. ¿Sabrán a algo, sin haber visto apenas el sol? Quizá no importe tanto la variedad concreta de tomate -ni para un cóctel ni para nada- como el hecho de que haya sido bien cultivado y esté en sazón, en su punto de madurez. Un tomate bueno y sabroso, de la variedad que sea y cuanto más feo mejor (señal de que viene del campo). Los de la foto, todos tan iguales y tan coquetos, sabrán poco o nada… Pero esto es lo que hay. Alternativa: no hacer Bloody Marys hasta el mes de julio. Y si se hacen con Raf o similares, los mejores serán en septiembre/octubre (al menos en nuestra zona).

10 tomates Roma hacen un kilo: una jarra generosa de Bloody Mary, para tres personas. Más el limón y el apio, todo sumado, ya tenemos las 5 piezas diarias de fruta recomendadas por la OMS.

A pesar de lo dicho en el párrafo anterior, un Bloody Mary no es un gazpacho con vodka. Es un zumo de tomate, cuanto más dulce mejor (así no habrá que añadirle azúcar) mezclado con el zumo de 2 limones, un chorrito de salsa Worcester -ese brebaje británico, inclasificable- unas gotas de Tabasco -ese brebaje mejicano- y, para terminar, un generoso chorro de vodka (aprox. la mitad que de zumo), más sal y pimienta a gusto, como si fuera un bistec. La copa/vaso alto se completa con unos hielos y se adorna con una rama de apio (que también se come).
Con el vodka, como con los tomates: que sea medianamente bueno, no aguarrás, aunque para preparar un combinado -en mi opinión- tampoco necesitamos un premium, de esos de 30-40 euros la botella «barata» de 70 cl. Al fin y al cabo, el vodka es solo aguïta (traducción literal del ruso, según leo en la wiki): un agüita de manantial + alcoholito puro, incoloro e inodoro, procedente de destilar cualquier grano, y hasta patatas valen para el caso (vodka gallego, por ejemplo, en la estela de los vodkas polacos (1)).

Dizque el nombre del Bloody Mary viene de la deformación de Vladi-mir Smirnov (2), propietario de la destilería homónima. Pero el vodka Smirnoff, aunque de raíces rusas, se fabrica desde hace mucho en el Reino Unido y en los USA y pertenece a la compañía Diageo (el listado de inversores está en la web; más allá de eso, la oscuridad cósmica…). Otros vodkas no-rusos y no prohibitivos: el sueco Absolute Vodka; los franceses Eristoff (receta de origen georgiano; pertenece a Bacardi) o Poliakov (pertenece a La Martiniquaise); Finlandia Vodka, un poco más caro (15 €). El del Mercadona Knebep (también de La Marquinaise), es muy barato y se destila en Galicia. El también gallego Nordés Atlantic, o el madrileño Espíritu Enigma, por muy partidaria que una sea de los «productos de proximidad», se nos salen del presupuesto (por encima de los 25 euros ambos).

De los vodkas rusos/no rusos (boicot/no boicot) hablaremos por extenso en la segunda parte del capítulo.
Terminamos este con una referencia al apio, presente en las recetas tradicionales del Bloody Mary. En LRO solo puede cultivarse en otoño, en tierra rica y siempre fresca. Va asociado a las coles, que también están creciendo en ese momento (y algo les ayuda, o lo intenta, a mantener alejadas a las mariposas blancas). ¿Qué aporta ese cañoto de apio al cóctel, además de un segundo argumento a favor de aplazar nuestro Bloody Mary doméstico -hecho con tomates rosas o Raf- hasta finales del verano o comienzos del otoño? Cierto aroma, para quien le guste (y si después de la salsa Worcester y el Tabasco aún podemos apreciarlo). Una crudité comestible, alternativa a la cuchara de bar….
Y si los tomates ya eran de producción ecológica, y el apio también, el resultado será un bio-Bloody Mary.

Segunda parte. Vodka ruso, ¿sí o no?

(próximamente)

(1) https://www.elcorreogallego.es/hemeroteca/destileria-vedresa-crea-primer-vodka-elaborado-base-patata-cultivada-galicia-HLCG782151
(2) elcoctelero.com

Reset

Una cepa y una encina

LRO linda por abajo con la viña de Perico. La viña de su hermana, en realidad. O de su sobrino, un sujeto apodado «el Churrito», que tiene a sus perros de caza hacinados y los abandona en el monte cuando son viejos (noticia que me llega por su mismo tío Perico, como la cosa más natural del mundo).
Este hombre ya mayor, Perico, soltero a su pesar, se jubiló de su trabajo en el ayuntamiento hace tres o cuatro años. Sus tareas, imagino, serían las de los clásicos factótums de pueblo, que lo mismo te desatascan un registro de agua que levantan un tabique, «podan» las plataneras del parque, hacen recados, cambian bombillas… Perico ha vivido siempre con alguna de sus dos hermanas, ambas viudas. Le gusta muchísimo pegar la hebra, aunque es de los que hablan y hablan y jamás escuchan. Por eso no percibe mi escándalo cuando me cuenta lo del perro viejo que ya no cazaba y se quedó en el monte, etc. O sí lo percibe (¿?) pero le importa un carallo, porque en cualquier caso no lo entiende, y finalmente lo deja pasar… Otra de mis rarezas, pensará, como la de no arar la viña. Perico nunca levanta la voz ni se enfada. Es cansino, monótono como una chicharra. Cotilla incurable. Gran concepto de sí mismo. Tranquilo. Trabajador. Honrado y ahorrador, seguro. Hombre cabal. Siempre quiso casarse y así en la cara te lo dice. ¿Cómo es posible que ninguna moza le hiciera caso? Su modelo de mujer era, y supongo que es y siempre será, Esperanza Aguirre, por la que proclamaba abiertamente su admiración. Le tenía envidia a Anastasio, q.e.p.d., porque, siendo como era «un borracho y un desastre, que echó a perder lo de sus padres y después lo de sus hermanos», había encontrado a la Mari, una fuera de serie, «una santa», que lo había querido y cuidado hasta el final. ¡Inexplicable! Y nunca se cortó conmigo: sin llegar a insultar a Anastasio, como hacía Pepe el Nefasto, el otro vecino de LRO ( q.e.p.d. también él, si es que puede), Perico sí lo ponía educadamente a parir. Perico-Cuasi-Perfecto. Ni sentido del humor ni gota de compasión. Las dos cosas que le sobraban a Anastasio, ese «borracho perdido», «mantenido por la Mari» y largo etcétera.
A los pocos meses de jubilarse Perico me comentó que «andaba terminando por fin su casa» ¿Cómo su casa? Sí, su casa propia, a la que pensaba mudarse ahora… Con 65 años, ¡Perico se independizaba! Solo le faltaba terminar un baño. Qué bien, le dije.

El otro día se paró a charlar en el camino, como siempre. Que no se ha mudado a aquella casa lo sé por otros vecinos. No hay que preguntar qué pasó. Las últimas veces que lo hice, que pregunté, siempre había algún detalle que le obligaba a aplazar la cosa… Ahora venía de reponer unas cepas «en lo de su hermana». No le gusta ver huecos en las líneas (aquí les dicen «líneos», como dicen «lagartijo», «motosierro» etc). Cuando una cepa muere, corriendo la reemplaza para que la simetría sea completa y no se pierda ni un metro cuadrado. Perico -es justo decirlo- tuvo mucho que ver en la renovación de la cooperativa del vino y de la almazara del pueblo (hace unos 20 años). Vale mucho para todo eso. Y es tenaz. Cansino, vuelvo a decir. Está en las juntas directivas y seguro que las decisiones que toma las toma bien. Eso sí, sin mear nunca fuera del tiesto. Sin arriesgar una perra… Y como en la cooperativa pagan la uva sin seleccionarla, al peso, a Perico, como a los demás, le interesa producir mucho (quiero decir: no repone cepas solo por el prurito estético, para que las discontinuidades en el líneo no le dañen la vista, como se la dañaba a Anastasio, por cierto, ver una sola hierba en «lo arado»). Me pasma ver pasar a Perico con su remolque cargado de uvas, año tras año, vendimia tras vendimia, cuando ya se acerca a los 70 y no hay un solo sobrino que le venga ayudar (todo lo más, el miserable Churrito).

Reinicio.
Cada año, al terminar la poda, retiramos el pie seco de alguna vieja cepa. Hasta hace nada todavía las reemplazábamos. De hecho en LRO hay 25 nuevas, que el propio Perico me ayudó a injertar en 2015 (eran 35 bravías; 10 injertos no fueron adelante). ¿Seguir reponiendo? ¿Y para qué? Con más de cincuenta años (serán 54 este verano), ¿cuántas vendimias nos quedan? ¿Diez?¿Doce? Ojalá. Pero para esas 10 vendimias hay uva de sobra. El año pasado solo hicimos una tinajilla de 300 litros. Nos dimos el lujo de seleccionar uno a uno los racimos, ¡casi las uvas!, y de ir echándolos lentamente en la despalilladora.
El nuevo plan es este: 1. hacer menos vino pero mejor, y 2. cuidar con esmero todos los retoños de encina que vayan saliendo por la viña. Como no se ara, dejar incluso matas de cantueso y santolina por las calles (no todas; hay que poder vendimiar). Mantener los dos desbroces anuales. Cavar los pies si hay tiempo y ganas. Seguir sin echar azufre ni cobre (autorizados en viticultura orgánica; pero hace ya cinco años que detuvimos los tratamientos). Sólo sol y agua de lluvia. Devolver los hollejos a la viña después de prensados. Ir empezando la transición hacia… otra cosa. Cuidar más los árboles, que es lo que quedará detrás cuando las viñas «se pierdan», es decir, cuando nadie venga ya a podarlas. Reservar el agua para los árboles. Protegerlos de los corzos, que despellejan las cortezas tiernas -y no pocas veces llegan al cambium- cuando usan troncos y ramas para desprenderse del terciopelo, esa especie de tela que cubre, como papel de regalo, sus cuernas recién estrenadas. Seleccionar, refaldar y dar forma incluso a los retoños de melojo. A los brinzales de pino piñonero. A cada almendra enterrada que quiera germinar. ¿Plantar más olivos?
Ya iremos viendo.