Ojos verdes

ojos verdesEn lo más crudo de la cruda primavera, cuando  muchos animales ya han criado y otros están a punto de hacerlo, hay que ser muy cuidadosos con todo. Con los gazapos (ojos negros) y con los nidos de perdices (ojos rojos). Con los gazapos sobre todo, porque se quedan inmóviles entre las hierbas, convencidos de que no les ves, y ni se inmutan hasta que ya estás casi encima (¡y con la desbrozadora encendida!). También las serpientes de escalera -las que más se dejan ver por aquí- son un poco inconscientes; estos días empiezan a salir al camino a calentarse pero, soñolientas y lentísimas de reflejos, tardan en apartarse cuando se acerca un coche. Hay muchos más animales cuya presencia ni sentimos, como éste de la foto, que encontré mientras les «hacía los pies» a las cepas. Si en vez de una azadilla hubiera tenido en las manos un señor azadón, como los que se estilan por aquí, no me habría dado tiempo a detener el brazo en el aire. sapo de ojos verdesLe salvaron sus ojos verdes, brillando en la tierra como una esmeralda borrosa, del tamaño de una lenteja. Cogí al sapo, todavía adormilado,  y lo trasladé envuelto en hierbas al pie de otra cepa. Cuando al día siguiente volví a ver si todo iba bien, el hombre se había marchado ya, o quizá se había enterrado muy profundamente, para seguir dormitando unos días más.

El final de abril tiene algo que recuerda a septiembre. Al atardecer , aunque el trabajo es inmenso, me quedo pasmada mirando los árboles. No me importa nada que den o no den fruta. Sólo quiero que crezcan, que arraiguen con decisión y que aprendan -eso sobre todo- a salir adelante sin mí. No todos van viento en popa, qué más quisiera. El viejo melojo junto al camino se apaga irremediablemente. La brotación había ido perdiendo empuje estos últimos años, y ahora la desproporción entre la masa de hojas (que no es tal «masa») y la estructura leñosa hace difícil/imposible la supervivencia del árbol. No sé si hemos hecho algo mal. ¿No limpiamos el cauce del arroyo lo suficiente, para que el agua termine llegando hasta el melojo?. No sé. La verdad es que, en esta cruda primavera de 2014, la tierra vuelve a estar reseca y dura…como a veces en septiembre, después de un interminable verano. La gente que no vive pendiente de estas cosas cree que ha llovido mucho porque los pantanos están llenos, pero no es así. Ha llovido en la sierra, no aquí abajo. Por esta zona ya estamos otra vez con la angustia, esperando y mirando al cielo, esperando y consultando las previsiones en internet, esperando como siempre, cada día, esperando, a ver si entra por el oeste una buena borrasca que haga crecer los árboles y cuajar la fruta.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAAsoman las «Mona Lisa», pero sin mucha fuerza. También ellas, las patatas, esperan el agua de mayo. Asoman ahí mismo las correhuelas, que se vienen al campo camufladas entre el estiércol que traigo del «tinao». Ayer, arrancando correhuelas entre los surcos, ví  una araña cargando con un saco de huevos, blanco como la nieve y casi más grande que ella. Han germinado las semillas de calabacín, calabaza, pepino, todos ellos en «lasañas» de paja y hierba fresca recién desbrozada, mezclada con algo de tierra y mantillo. Ya tenemos los primeros tomates plantados. Anastasio, el anterior propietario,  me dice que mal, que mal, que hay que esperarse a «la Cruz de Mayo», que no se gana nada corriendo… De la huerta del pasado verano todavía estamos comiendo lombardas y (hoy miércoles) las últimas acelgas, justo antes de que empiecen a echar flor las plantas, momento en que las arranco y dejo sitio para otra cosa.
Los injertos de las cepas han prendido. En espera de la lluvia, los riego con mucho tiento (sin desbaratar las uniones) una vez por semana.

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…y el boletín informativo desde Sarria

Publicada una Carta Aberta a la Directora Xeral de Patrimonio de la Xunta de Galicia – ¡que además es de Sarria!-  afeándole su conducta de estas últimas semanas. El Alcalde ha vuelto a hacer declaraciones, tan hilarantes como de costumbre. En este momento, la gran duda es si la Confederación Hidrográfica va a tener valor de cortar los árboles que más les estorban, y para los que, aseguran, «tienen permiso». Habrá que verlo, porque la paralización cautelar de la tala por el juez sigue en pie, y , que se sepa, la «autorización expresa» de Patrimonio para ejemplares aislados, que exige la normativa de protección del Camino de Santiago, no existe (¿cómo justificar entonces las talas realizadas antes de esa fecha?; de ninguna manera: son ilegales se mire por donde se mire).

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En el Callejón del Gato

 Sarria, primavera de 2014

En el Callejón del Gato La Administración es una señora de buena familia que sale de noche a romper cristales y tirar petardos. Un grupo de ciudadanos intenta desde hace tiempo que la mujer entre en razón. Ella normalmente ni les mira: echa a correr, dobla una esquina, y ¡zas!, otra pedrada. Cuando consiguen acosarla a base de Papeleo, La Administración sonríe y les suelta que ¿dónde, dónde ven ustedes cristales rotos?.

Los ciudadanos han organizado un Sistema de Autodefensa. Consiste en leerse a fondo las leyes y en lanzarlas con una especie de cerbatana al entrecejo de La Administración cada vez que esta señora se sale de madre. Ella tiene dos buenos amigos, un raterillo sin muchas luces, de profesión Político, y un niño bien peligrosísimo, de profesión Técnico Superior. Se reúnen en el bar del  Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, que tiene su sede en el  referido callejón, se piden unos orujos, redactan un Proyecto… y siempre hay por ahí (por el equivalente Callejon del Gato en Bruselas) algún incauto que les de los cuartos para los petardos.

Recientemente a La Administración y sus amigos les ha dado por talar árboles y tirar puentes (Sarria, Lugo). Cuando se le señalan los tocones ella contesta, palpándose la ropa, que ¿dónde, dónde ven ustedes árboles talados?. Nuestros Proyectos son un modelo de retórica romántica, nuestras declaraciones a los Medios, un prodigio de ilusionismo.
La Administración
Sr. Ministro, D. Miguel Arias Cañete, usted se presenta a las elecciones con la bandera de haber conseguido para España una gran cantidad de fondos europeos. Entre ellos, los seis millones de euros destinados a evitar las inundaciones en nuestro río. Como el dinero, por lo visto, era insuficiente para ese fin, La Administración ha decidido usarlo para decorar el malecón del pueblo ( bancos, pavimento, farolas…), llevándose por delante, en el corazón del Camino de Santiago, un hermoso bosque de ribera y tres viejos puentes. La Administración ha llegado hasta aquí vestida de Confederación Hidrográfica, de la que usted, Sr. Ministro, puede considerarse todavía tutor legal. Pero en Bruselas se van a enterar muy pronto de esta nueva gamberrada, así que… ándese con ojo cuando se pasee por la Grande Place, ¡ no vayan a terminar pidiéndole cuentas a usted!

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manifestación dos amigos do camiño en Sarria

¡No me toques (las alcachofas)!

Noli me tangere,  Rubens & Brueghel, 1626
Museo de Arte de Bremen

rubens_bruegel_christus_erscheint_mariaJesús de Nazaret resucita este año a mediados de abril. Sólo ha estado fuera tres días, pero tres días que se han hecho largos, como suele pasar cuando la primavera tiene prisas por llegar (y se nota mucho alrededor) , pero el invierno no tiene ninguna en irse (y esto también se nota, sobre todo de noche). Como ya le había pasado antes a Tammuz/Adonis, al salvaje Attis, a Proserpina…  también Jesús regresa hoy  con los brazos cargados de flores. El trabajo se amontona en el huerto. Están abriéndose los tulipanes, las fritilarias, las anémonas, las margaritas, las alcachofas. Todo se acelera por horas, por minutos, y hay tanto, tanto que hacer, que el pobre Hijo de Dios, nada más resucitar, agarra la primera herramienta que pilla y se pone a quitar hierbas. En eso aparecen por un recodo del camino María Magdalena y dos amigos. El sepulcro de Jesús está vacío. Decepcionados, los dos hombres se van. ¿Qué se les pierde ya a ellos aquí?. Sólo Magdalena se queda junto al sepulcro. Deja en el suelo el frasco de aceite aromático que siempre lleva consigo (como el Bautista su piel de camello o San Lorenzo su parrilla) y se sienta sobre una piedra,  llorando sin hacer ruido.
Durante todo ese tiempo un jardinero ha estado afanándose con el bieldo y la laya entre los bancales. El bieldo, suponemos, para airear la tierra sin levantarla (como con una «grelinete»); la laya, para perfilar cuidadosamente cada bancal. Qué raro que hoy empiecen a trabajar tan temprano, piensa ella. Normalmente no hay jardineros a esta hora… Dos pájaros blancos,  tan blancos que pasarían por ángeles, cruzan en vuelo rasante frente al sepulcro. Y entonces Magdalena tiene una corazonada. Se vuelve hacia el jardinero, abre los ojos de par en par, e instintivamente alarga los brazos hacia él. “¡No me toques!”, dice San Jerónimo que dijo San Juan que dijo Jesús…(pues aún no estoy del todo allá…ni del todo aquí…). O bien, según otra interpretación,  «¡No me retengas!».

Jan Brueguel sabía pintar muy bien las cosas del jardín. No iba con su talante pintar una crucifixión, pues en la noche del Gólgota no hay flores ni frutas,  pero…¡ qué diferencia tres días después! Brueghel colaboraba con Rubens, con Jordaens y muchos otros, y a él siempre le tocaba esa parte del cuadro. Eran flamencos, todos ellos. Cualquiera que haya pasado por allí sabe lo que son los huertos en los Países Bajos. Ya por entonces (siglo XVII) eran los amos en la producción intensiva de hortalizas y el cultivo de “primores” (plantas forzadas a madurar antes de tiempo). Con todo y eso, las alcachofas son plantas del sur. En Amberes sería difícil sacar las plantas adelante. Lo hacían, pero es probable que su precio en el mercado fuera alto. Artículo de lujo, sólo para ocasiones especiales.

brueghel-jordaensEn esta otra versión del cuadro, obra de Jordaens y Brueguel, que se conserva en el Museo de Nancy, lo que el Nazareno tiene a los pies pasaría por un mercadillo callejero. En comparación con este cuadro, de fruta desparramada, macetones, hasta un ánade real de exposición, el de Bremen que abre el post resulta muy sobrio. La escena no se dispersa,  los protagonistas ocupan el primer plano,  Jesús viste de rojo… Y sin embargo, hay algo que desconcierta al contemplarlo: el Domingo de Resurrección sólo parece haber alcachofas en el huerto de Getsemaní. Si sólo hay alcachofas –aparte de algunas flores- uno tiende a recordar el cuadro más por la carretilla a la derecha de María Magdalena, que por esas dos manos luminosas que casi, casi se juntan, y que muy probablemente es lo que Rubens, autor de las figuras, querría poner de relieve. En el batiburrillo del cuadro de Nancy uno no sabe con qué quedarse, ¿los melones, las zanahorias…?. Todo desplegado como en un catálogo. Pero que el autor es el mismo, y que lo que a él de verdad le gustaban son las alcachofas, lo demuestra el carro que ocupa el lugar central.. Ahí os dejo todas esas verduras, escoged, dad gracias al Nazareno por haber traído con él la primavera…pero las alcachofas me las llevo yo.

No sé si existen otras representaciones de Jesús (seguro que sí) donde tan abiertamente se relacione su resurrección con la exuberancia de la primavera. Podemos dar por sentado que Brueghel nada sabía de ritos antíguos ni de adherencias paganas en el Evangelio.  Pero el vínculo existe, perceptible para el que se acerque lo suficiente a verlo.  Por un instante (el tiempo de una breve alucinación hortícola en un museo de Bremen o de Nancy) Jesús de Nazaret se convierte en Dios de la Vegetación, y María de Magdala en un trasunto de la diosa Istar/Astarté, capaz de ir hasta las puertas del inframundo a buscar a su amado (muerto y resucitado ritualmente, año tras año) para que en la tierra puedan florecer de nuevo las anémonas, las violetas, los tulipanes, las alcachofas…

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... y boletín informativo desde Sarria:

La primavera también explota en el río. Los alisos salvados «in extremis» la madrugada del 24 de febrero están cubiertos de hojas.  Esta mañana habrán repicado en el pueblo las campanas de Santa Mariña, y creo que, mirando esas copas y esas orillas verdes,  a todos se les habrá alegrado el corazón al escucharlas. Ayer se organizó un «roteiro» por el río. Pronto arrancará la peregrinación de los plataformeiros hasta Compostela, para decirle a Feijoo (si se digna a recibirles) que ya va siendo hora de entrar en razón. Por lo demás, una nueva denuncia está al caer. Y las otras siguen su curso.
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Injertos

injerto de coronaEl pasado sábado vinieron Javi y  su hijo Miguel a enseñarnos a injertar las viñas. No los barbados que se plantaron el año pasado, que están todavía muy pequeños y no hay ni por dónde hacerles el corte. Lo que hemos injertado son las viejas cepas asilvestradas. Hemos hecho injertos de corona, siguiendo el modelo que explica T.H. Hartmann en su manual (Propagación de plantas, México 1972) y Bernardo Estévez –viticultor ecológico- en su precioso (y sustancioso) blog http://www.aterraagradececho.com.
Los pasos son:

1. Hace un par de semanas se escogieron y guardaron los sarmientos de garnacha que nos van a valer para hacer las púas. Las yemas han de estar sin actividad («yema durmiente») en el momento del injerto.
2. Ya en el campo, lo primero es cortar la maraña de sarmientos improductivos. Cavar un buen alcorque alrededor. Limpiar el cuello de la cepa.
3. Se preparan tres o cuatro púas del grosor de un dedo índice (más o menos). Con dos yemas. Se deja un entrenudo largo en la yema de abajo, para poder tallar con la navaja una lengüeta/cuña larga. Cuidado aquí: hay que hacer los cortes de la lengüeta a uno y otro lado de la yema, no en el mismo plano que ésta. El principio es éste: que el cambium de la púa (el anillo fino de color verde claro, en la periferia, casi debajo de la corteza) entre en contacto con el cambium del portainjertos, que vamos a dejar a al aire ahora mismo.
4. Con el serrote o la motosierra, según convenga, se descabeza la cepa. Sin dolor (pase lo que pase, tal como estaban sólo valían para enredar).hendedura para el injerto
5. Con la medialuna y el mazo se hace una hendidura. Se mantiene abierta con la hachuela, un cortafrío, o un destornillador fuerte.
6. Se inserta la púa, haciendo coincidir las dos zonas cambiales.
7. Se ata bien, fuerte, mejor con rafia si es de calidad. Si se deshilacha a la primera de cambio, mejor con cinta, que tiene el único problema de que HAY QUE ACORDARSE DE RETIRARLA más adelante. En algunas cepas hemos atado antes incluso del corte, para que sea la propia púa al entrar la que vaya abriendo el final de la hendidura.
8. Cubrimos el corte con un poco de corteza de la propia cepa. Lo tapamos todo con tierra (que en LRO es muy arenosa), para que ni se hiele ni se deshidrate. Después de leer diferentes fuentes y de hacer algunas consultas, Javi ha llegado a la conclusión de que –en cepas- tapar el injerto con cera, parafina o lo que fuere, es innecesario y hasta contraproducente.
9. Tomarse unas cervezas (colocadas en el pilón nada más llegar) , un poco de queso, unas rodajitas de lomo ibérico.

Javier, Miguel, y Pedro, que vino a ayudar

…y el boletín informativo desde Sarria (véanse posts anteriores).
Buenísima noticia, ya anunciada en uno de los comentarios al post anterior: EL JUEZ HA DESESTIMADO EL RECURSO DE LA CONFEDERACION HIDROGRAFICA CONTRA LA PARALIZACION CAUTELAR DE LA TALA. En su escrito el juez le ha dado la razón en TODO a la Plataforma. De los árboles ya caídos y demás asuntos pendientes (puentes) acabarán dando cuenta también  en algún momento.
Se ha organizado un envío masivo de cartas al Presidente de la Confederación Hidrográfica. Hay que imprimir el texto que se adjunta abajo y mandarlo firmado, por correo certificado, antes del 16 (incluido) a esta dirección: Confederación Hidrográfica Miño-Sil,calle Curros Enríquez 4-2º, 32003, Ourense. Lo suyo es llevar dos copias, que en correos sellen ambas, y guardarse una. Los que estén en Galicia o en León pueden presentar directamente sus copias en alguna de las sedes locales de la Confederación. Ahí va el link con la carta:
-en castellano: http://www.plataformariosarria.org/alegaciones-es.txt
-en galego:  http://www.plataformariosarria.org/alegacions.txt

Magia Potagia

Noticias desde Sarria

Magicmagician

Foto 1: El Mago de la Confederación Hidrográfica hace desaparecer un árbol
Foto 2: El Mago de la Plataforma polo río hace aparecer una denuncia.

Lunes siete de abril. Ocho y cuarto de la mañana, en los alrededores del puente do Toleiro.

Un vecino/vecina de mediana edad/joven/recién jubilado se dirige apaciblemente a comprar el pan/ pedir cita al ambulatorio/abrir su tienda de neumáticos. Va caminando sin prisas/con prisas en dirección al malecón. Qué gusto da –a pesar del rebumbio de las máquinas- ver esas copas cada día más frondosas, las copas de los ameneiros del río…

Un vecino/vecina de mediana edad/joven/recién jubilado descorre las cortinas de la cocina. Mientras se prepara un cola-cao/té/café mira distraídamente por la ventana. Ha pasado mala noche. Quizá fueran las sardinillas en aceite que cenó. Quizá esa película de terror que algún plataformeiro/a subió al facebook, con las imágenes de los obreros echando todo tipo de porquerías al río. El vecino/vecina comprueba que ya ha salido el sol. Abre la ventana de par en par. Qué gusto escuchar el frufrú de esas hojas, las hojas todavía tiernas de los ameneiros del río…

Un vecino/vecina de mediana edad/joven/recién jubilado le pone la correa a sus dos/tres/cuatro perros/perras y baja a la calle con ellos. Es un poco más temprano de lo habitual, pero es que hoy tiene que ir a Lugo/a La Coruña/a Orense, a hacer unas gestiones. Caminando despacito/a toda pastilla, se aproxima al puente. Ha salido el sol y parece que el día será bueno. Qué tranquilo está todo a esta hora, y cómo huelen a primavera los ameneiros del río…

Como cada mañana, los obreros de la empresa contratada por la Confederación Hidrográfica se suben a sus máquinas para continuar con la obra de “saneamiento”. Una orden judicial les impide seguir talando árboles, así que, de momento, unos se entretienen abriendo una zanja, otros levantando una “mota”, y otros –de éstos vamos a hablar hoy- retirando lo que ya han tirado del puente del Toleiro. Ajenos a las mil y una denuncias en curso, esta mañana han decidido dar un paso más. Es tempranito, parece que no hay nadie por el Malecón. Si el ruido fuera el de una motosierra seguro que no tardaría en aparecer uno de esos plataformeiros “radicales y violentos” (el alcalde dixit). Pero todos se han acostumbrado al runrún –adelante, atrás, adelante, atrás…- de la pala excavadora. Así que, sin dudarlo un nanosegundo, los obreros lanzan el cazo de la pala contra un árbol. Rompen primero las ramas. Después tiran el tronco. Cae el árbol y el cepellón se desgaja. Nuestro primer vecino/vecina se había agachado un momento a atarse los zapatos/recoger una moneda de dos euros/ acariciar a un gato. Un ruido estrepitoso de ramas rotas lo/la hace incorporarse y mirar en dirección a la pala excavadora. Y entonces ve lo que pasa. El corazón le da un vuelco. Alucina. Enseguida es testigo/testiga de cómo meten rápidamente el árbol en un camión y arrancan echando leches con destino desconocido. ¿No hay nadie más para ver esto? El vecino/vecina escucha un silbido que viene de arriba. Otro vecino/vecina, asomado/a a la ventana le hace un gesto con la mano. Y tras ellos aparece, sin que nadie se haya percatado hasta entonces de su presencia, un señor/señora, joven o madurito/a, paseando a sus x perros/perras. Los tres han podido ver, de principio a fin, el trajinar de la pala excavadora.

Nuestro primer vecino/vecina llama entonces a un plataformeiro/a, que se materializa en el río en un santiamén. Como no pueden pasar a la zona de obras, observan con sus cámaras y prismáticos que los obreros han tapado el agujero con piedras y tierra. ¿Y dice usted, amable transeunte, que ahí había un árbol?. ¿Una nogueira (Juglans nigra)…?. ¿Un árbol de unos 30 cm de diámetro, completamente brotado ya?, ¿… no lo habrá soñado usted?.
Otro plataformeiro/a Perro Flauta se sube al coche y espera a que salga un nuevo camión cargado de escombro. Lo sigue. Salen a la calle Calvo Sotelo, toman varios desvíos, y llegan por fin a una finca privada. El camión descarga en pleno campo, sin control alguno: un sindiós. El valiente plataformeiro/a hace fotos desde el camino. Vuelve al pueblo. Se reúne con sus compañeros. Hacen una denuncia ante la Guardia Civil. Y redactan una nota de prensa. La Confederación se pasa por el arco de triunfo las leyes. Eso ya lo sabíamos. ¡Pero también las resoluciones judiciales! Otrosí: un platagaiteiro / platagaiteira está estudiando ya la normativa sobre residuos. Antes de lo que tarda el mago contratado por la Confederación en hacer desaparecer un árbol por su chistera, habremos sacado nosotros de la nuestra…¡sorpresa!, ¡otra denuncia!

Balance. Tres árboles talados el día 24 de febrero. Cinco más el 25 de marzo. Un grupo de loureiros. Y ahora éste, con nocturnidad y alevosía, de la forma más marrullera que uno pueda imaginar.
SE LES VA A CAER EL PELO.

NOTA. A los testigos/testigas, lo mismo que a sus familias, hay que protegerlos/as de las presiones -no precisamente cariñosas- de alguna gente interesada en seguir con la obra. Otros /otras ya han tenido que dejar de ir a las manifestaciones de la Plataforma, ante la amenaza explícita/implícita de que sus negocios/contratos/asuntos varios… puedan sufrir las consecuencias.

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manifestacion 12 abril 14

Business as usual

Costa traballo falar de nada que non sexa o que está a acontecer no río  de Sarria, pero hai que ter paciencia. As denuncias seguen, a paralización da tala pola xuiza segue, a recolleita de sinaturas segue…

romeros, viñas podadasE a vida segue tamén por aquí, neste anaco de terra ao pé da Serra de Gredos. Non para de chover desde o sábado. Chove miúdo, sen facer dano. Tivemos que podar as derradeiras cepas coas katiuskas postas. O manantial rebosa aparatosamente sobre os iris e as macetas xunto ao pilón; os charcos teñen unha orla de pétalos brancos arredor, pétalos de abruñeiro que a choiva tirou (despois tirará o polen dos pinos, e a orla será amarela).
Unha parella de perdices anda de aquí para alá, sen acougar, buscando o mellor sitio para o niño. Farano seguramente na parte baixa da finca, a máis tranquila, por onde se meten os que veñen coller espárragos, lonxe da zona pola que andan correndo os cans (en primavera hai que levalos de un en un, e sempre controlados). Están frolecendo as ameixeiras e pereiras, os abruñeiros na beira do camiño, os xaramagos entre as vides, os romeros por todas partes Aínda non teño postas as patacas. Teño remexida a terra, iso sí, á espera de que asente un pouco o tempo. Serán Shanon e Mona Lisa, como as do ano pasado (e como o ano pasado, compradas a ECOMANJAR en Segovia: as mellores).

san martín-cantalejo 1-4-14Onte pasamos 64 litros do noso viño –do bó, o da cuba de aceiro-a unha barrica de carballo comprada “on line” en Montilla. Dixéronme que tiña que estar vintecatro horas con auga, para que a madeira inchara. Fixémolo así. Onte valeirámola e despois enchémola có viño, que, por certo, cada día está mellor. Fixemos unha cata comparativa có viño de Cantalejo (ver posts “Vino casero en cinco pasos…”), máis denso, de cor máis violeta, e máis sabroso. Este noso tira máis á cor RUBí e, en xeral, é máis doce e lixeiro, cun recendo a gominola.
O outro día veu Perico por alí, mentres eu estaba a podar, e faloume de plantar unha ducia de estacas con raiceiras (esquejes), estacas de vide, de “albillo”, pero non enxertas. Plantámolas xuntos esa misma tarde. O home, que está na Xunta Directiva da Cooperativa de viño, quere compensarme así a enésima tomadura de pelo desta xente…Hai catro meses que encarguei cento vinte enxertas de garnacha; hai dous que lles pedín por escrito confirmación do pedido, e hai unha semana que xa sei que non o fixeron, e que non me avisaron tampouco (para que os comprara noutro lado) porque non lles petou.
En fin, paciencia…que, como din na terriña, “tamén a tivo Xan de Outeiro, e máis quedou solteiro”·.

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