Lo más frágil

Verano 2012

Sólo con rozarlas se rompen. No sé de qué estarán hechas. ¿De papel cebolla, de obléas de misa?.
En LRO las mudas de serpiente se encuentran a partir de julio. Cerca de la salida del tubo de drenaje, por donde ví  más de una vez escurrirse a su propietaria. En la misma salida del tubo hay también cinco o seis mudas pequeñas, de una cuarta de largo.  Ésta de la foto mide más de metro y medio. Ojalá pudiera desenmarañarla de las hierbas, estirarla y medirla. Pero no puedo ni tocarla. La dejo donde está y se la enseño sólo a los amigos muy amigos (no a los otros; el hombre que nos vendió la finca, y el conductor de la pala excavadora que vino a cavar el estanque, y hasta el pastor -al que, por otra parte, aprecio- las matan a garrotazos ).

 

 

 

 

Anuncios

7 pensamientos en “Lo más frágil

  1. Malpolon monspessulanus, culebra bastarda (como yo). La piel de las culebras/serpientes es una maravilla, aún más que la de los lagartos (que me gustan más) porque además de las funciones de protección y demás de toda piel de bicho, tienen que permitir la locomoción tan eficaz como culebreantemente rastrera, valga la redundancia, y eso lo logran a base de escamas interdependientes corneas, articuladas y a la vez elásticas. El problema, como sabes, es que sólo da de sí hasta cierto punto y hay que cambiarlas por una talla mayor (los reptiles, a la inversa que los mamíferos y los pájaros) crecen a lo largo de toda su vida). Diles a los que las matan que son ayundantes del hortelano, que se comen los roedores, bonitos ratoncillos y topillos muy monos pero que joden mucho comiendose las cosechas

  2. Digo yo que esa muda de las serpientes estará hecha de una sustancia córnea, de queratina, muy fina, como nuestra caspa (quien la tenga) o la piel que desprendemos a diario en los brazos, patas, cara o los miembros más expuestos al sol, frio, vientos… a la interperie.

    De pequeños en el campo jugábamos (aggggg….) a ver quien pillaba una culebra viva, la agarraba por la cola, la sacudía como un látigo y ya está. Se le acercaban los perros y de miedo o asco echaban espuma por la boca, pero no paraban de rodearlas y olerlas.

    Hasta que padre nos dijo que eran beneficiosas y las dejáramos en paz.

    No creo que el asco o repudio general o muy extendido que sentimos por las serpientes sea una cosa atávica que nos viene desde le expulsión de Adan y Eva según la Biblia, sino al revés: los que escribieron eso de la tentación a Eva echaron mano de una serpiente, porque son ASQUEROSAS, frías, rastreras y venenosas en muchos casos. ¡ Guarras !

    • Grillo: ¡calma!. Padre tenía razón: son beneficiosas y hay que dejarlas en paz. Nos tienen más miedo ellas a nosotras que a la inversa. Vamos a ver bien lo que dices: frías y rastreras, eso es así y no es ni bueno ni malo (como decir que uno es moreno o tiene ojos grandes); venenosas en muchos casos, vale, pero esos casos son más abundantes en otras latitudes. Las que andan por LRO son más bien inocuas, y sólo atacan cuando se sienten acosadas, agredidas. Así que lo de “asquerosas” no se justifica. ¡Y de guarras nada, bien al contrario: más guarrerías hacen los ratones y topillos!.

    • Sí es, en parte, atávico, pero claro no proveniente de un mito como el Génesis, Grillo, sino de la memoria genética, por así decir, de los monos que fuimos y seguimos siendo que no encuentran refugio en las copas más endebles de los árboles para bichos que pueden subir hasta ahí

      • ¿por miedo a las culebras que subían a esas ramas más bajas?, ¿o porque los monos pensaban que esas culebras eran ramas, trataban de agarrarlas, y paf…?.

  3. No, me expliqué mal. Un predador convencional, como un leopardo, por su peso no puede subir hasta las ramas más altas y frágiles donde se refugian los monos en su huida, pero una serpiente sí puede. Una teoría indemostrable aunque verosimil. Lo que sí es comprobable es el pavor de cualquier mono, grande o pequeño, a los ofidios, nosotros incluidos, aunque lo racionalicemos y sepamos que son inocuas muchas y, por supuesto, dependiendo d elos individuos: a Grillo parece que el dan yu-yu, a mi algo (¡vaya biólogo!) y a tí nada, al parecer.

    • Es una buena explicación. Lo del miedo: siempre que me encuentro una su reacción es salir pitando en dirección contraria. En la arqueta del riego, una vez, la pobre se acurrucó en una esquina, y me miraba y echaba la lengua desesperada…en cuanto dí media vuelta desapareció. Las serpientes, como el resto del bicherío, me dan más pena que otra cosa (grillotopo excluido)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s